Rebelde y transgresor, amado y denostado, el vaquero impone sus propias reglas y se convierte en el tejido más deseado. Esta temporada, le damos la bienvenida y permitimos que se instale en pantalones, vestidos, camisas, chalecos y faldas con el aire y el estilo “cow-girl”.
El
vaquero nunca pasa de
moda. Cada temporada impone sus propias reglas y se reinventa hasta convertirse en una prenda imprescindible de día e impecable de noche cuando se combina con chaquetas y tops sofisticados.
El “jean”, la prenda más democrática de la
moda, es tan cómodo como versátil. Sin embargo, vive llamativamente los vaivenes de la
moda y es sometido al dictado de los diseñadores para lucir una nueva cara cada temporada. Este año, el vaquero “it” es blanco y recto, que, combinado con camisa azul, expresa su lado más femenino y dulce.
Están de
moda los
diseños muy lavados,
blancos, de talle caído y muy ajustados, aunque los modelos anchos también son muy bien acogidos. Heidi Klum, Nicole Richie, Rachel Bilson, Penélope Cruz, Eva Longoria, Rihanna, Gwyneth Paltrow son adictas a los modelos de la firma “Paige”, la más deseada de las famosas.
Lejos quedan los modelos perfectos e impecables en un solo tono. Diseñadores como Jean Paul Gaultier, Louis Vuitton o Frankie Morello
suben a la pasarela pantalones vaqueros de corte masculino, completamente desgastados, raídos, con agujeros y zonas deshilachadas, diseños que presentan un estudiado desorden con tintes aburguesados.
Balenciaga propone los vaqueros de corte pitillo y con detalles de piel drapeada o sugerentes transparencias. Dolce&Gabanna mezcla la dureza del “denim” con la suavidad y exquisitez de los encajes negros. La marca Dsquared2, inspirado en el exceso de la estética de los ochenta, se atreve a encajar cadenas y colgantes sobre los pantalones.
La firma Diesel también apuesta por un patrón muy ajustado y con cremalleras en los tobillos, mientras que Prada prefiere el corte recto con costura doble en la parte externa y Levi´s los modelos anchos, muy gastados y rotos para que resulten más cómodos y otorguen personalidad.
Lucir pantalón vaquero no es sinónimo de informalidad. Hoy, viaja de la mano de la elegancia y del buen gusto y tiene su espacio en el estilismo nocturno, eso sí, siempre con una puesta en escena tan “chic” como
sexy. Sandalias de tacón, “stilettos”, tops asimétricos, blusas vaporosas, chaquetas y toreras, aderezadas con bordados, plumas, lentejuelas y cristales, son sus mejores aliados.
La suma de camisa o camiseta blanca más vaquero desgastado y cinturón es la combinación perfecta: joven favorecedora e informal.
EL DENIM, VERSÁTIL Y “CASUAL”
Tanto poder tiene este tejido que, combinado con otros o mezclado con la amplia y variada gama cromática de azules, el vaquero se impone y da lugar al “look denim”, donde el pantalón comparte protagonismo con el peto, las minis, los vestidos, las camisas, las cazadoras, los pañuelos, los
bolsos y las sandalias.
El “denim”, que ha sobrevivido a las caprichosas manipulaciones de los diseñadores, vive momentos felices y protagoniza desde el estilo “cow-girl” hasta los modelos inspirados en la década de los 80, pasando por los “looks” más desgastados con reminiscencias de “patchwork” como los que presenta la firma Chloé.
Aderezado con un halo tan
sexy como “grunge”,
el peto recupera protagonismo de la mano de Ralph Lauren y Dolce Gabbana y Jean Paul Gaultier y se pone al servicio de la mujer para lucir un “look” campesino y bohemio sobre el asfalto de la ciudad. Combinado con dulces blusas o camisas masculinas, esta prenda en “denim” escala posiciones tanto en versión larga como corta y de aire “vintage”.
Icono del estilo “casual”,
la camisa vaquera, más entallada y estrecha, da rienda suelta a su versatilidad y se impone en el uniforme de trabajo femenino junto a su fiel compañera: la chaqueta “blazer”.
Inspirados en la estética del “country”, las cazadoras y los chalecos, confeccionados en denim, se instalan en el
armario femenino realzados con tachuelas, cremalleras y flecos, detalles que ofrecen frescura a ese revival.
El inconformismo de los ochenta se plasma en las minifaldas y los vestidos cortos de volantes que presenta el dúo italiano Dolce&Gabbana, así como en los vestidos y faldas rectas que ha creado para esta temporada la diseñadora Stella McCartney.