¿Por qué las descuidas? En nuestro ritual de belleza nos centramos en el pelo, en nuestra piel, en los labios y en las cejas; pero casi siempre nos olvidamos de las pestañas sin darnos cuenta de lo importante que es tenerlas sanas y cuidadas a la hora de lucir una mirada seductora.
Conseguir un volumen máximo parece ser el objetivo, pero las pestañas requieren de más cuidados que kilos de rimel y rizadores. Hay que cuidarlas con constancia y con tratamientos suaves e hipoalergénicos.
No te olvides de cepillarlas
Tienes que hacerte con un cepillito especial para pestañas, con el que las cepillarás a diario incluso si no te maquillas.
Puedes pasar por ellas igualmente un poquito de aceite de ricino o un fortalecedor que puedes encontrar en cualquier tienda. Este ritual las hará más fuertes.
Tampoco de desmaquillarlas (¡con cuidado!)
Los rímeles de hoy en día no son como los de hace años, que verdaderamente dañaban nuestras pestañas, pero aún así siempre conviene ser muy concienzuda a la hora de desmaquillarte y prestar mucha atención a esta zona.
Intenta hacerte con una loción especial para pestañas, alguna que sea calmante y anti-alérgica. Ten paciencia porque el rímel (sobre todo si es resiste al agua) tarda en salir, pero si empapas la loción en una algodón y frotas suavemente hacia fuera lograrás que desaparezca todo el
maquillaje.
El ansiado volumen
¿Estás pensando en ponerte unas postizas? Están muy de
moda. En realidad, hay pocas famosas que no lleven pestañas postizas. El efecto, sobre todo para las fotos, es fantástico. Tu ojo parecerá más grande y
sexy, pero necesitarás paciencia. Se precisa un pegamento especial e ir colocándolas -con ayuda de un espejo de aumento- entre las tuyas naturales.
Otra opción es comprar un modelo de pestañas postizas que se colocan al final de la línea de las tuyas propias y lo que hacen es levantar el ojo.
Aunque si no quieres recurrir al postizo, siempre te quedará el truco del rizador. Los hay mecánicos y con efecto térmico cuyo resultado es espectacular, pero recuerda que debes mantenerlo siempre limpio y no dejar que nadie más lo utilice, ya que es fácil contagiar infecciones.
Otra opción para que visualmente tus pestañas parezcan mucho más espesas es tintarlas. Es un procedimiento indicado para aquellas mujeres que las tienen muy claras y que no se atreven con los postizos. El tinte lo puedes realizar en casa o en tu centro de belleza y dura unos tres meses aproximadamente.