Jardín o terraza urbana, cualquier hueco es un lugar apetecible para disfrutar del sol y del aire libre. Hamacas, sombrillas y luces para iluminar la noche nos lo permiten.
Al fin un rayo de sol ilumina la mañana y llena de energía y vitalidad nuestro cuerpo. Salir a pasear, a disfrutar del buen tiempo, del campo, de la sombra y del sol, tumbarnos, en definitiva a reposar, a cualquier hora del día es todo un
placer.
Por pequeña que sea nuestra terraza, nuestro pequeño
lujo de relax urbano, las firmas especializadas siempre nos muestran el mobiliario esencial para poder adaptarlo a cualquier
espacio.
Las plantas son esenciales, y los pequeños jardines acuáticos toda una novedad, además de fáciles y sencillos de realizar. Las vajillas también nos invitan a soñar con mundos marinos que parecen estar cada vez más cerca, basta contemplar los platos en forma de concha de La Sia.
REFRESCANTE
Artcromo ha creado una línea de producto para exterior con los que consiguen una atmósfera refrescante en plena calima. Su colección “Dreamy” cuenta con diseños que nos acercan a nuestros sueños, respetando la naturaleza en su confección.
Jose Antonio Fernández, director de márketing de Artcromo, explica que las sillas y butacas están confeccionadas con “una estructura de aluminio tratado para exterior, especial para soportar humedades salinas”. Está envuelta por fibra sintética de alta calidad y su resistencia está especialmente tratada para soportar altas y bajas temperaturas.
“Las fibras utilizadas son ecológicas, biodegradables y no están pintadas, están confeccionadas del color elegido íntegramente, de forma que el producto así es más resistente a roces y deterioros” señala Fernández. La colección está disponible en varios colores.
Resulta muy agradable el separador de ambiente “Ice-Screen” que, dejando pasar el aire y la luz, deja sugerentes sombras sobre la piel, matizando la luz solar cuando se torna muy intensa.
Sin embargo, la colección “Touch Tour”, con originales diseños de piezas combinables y transformables está inspirada en el pasado, pero contiene una mirada “hacia el futuro”, dice Fernández.
VANGUARDIA Y TRADICIÓN
Su original diseño de cuatro sillas y una
mesas, queda condensado en una pelota de golf, realizada con estructura de aluminio tratado para exterior y para soportar humedades salinas, cubierta por fibra sintética de alta calidad y resistencia.
Por contra, a tanta vanguardia y
estilo pero con el encanto de siempre, la firma Pottery Barn apuesta por los clásicos en
madera de teca para tumbonas,
mesas y sillas, eso sí vestidas con colores intensos en las mantelerías, o bien con mullidos
cojines en rojo vivo o a rayas.
Las enormes sombrillas en tela protegen tanto del sol como del frescor de la noche. Barn no deja pasar las hamacas, que tanto bienestar ofrecen a quien las utiliza en las horas de siesta vespertina cuando el cuerpo se deja llevar por el sopor.
EL MAR SOBRE LA MESA
Si añoras el mar en plena terraza urbana, la decoración de Domiziani te trae a la mesa corales, peces, bancos, aguas transparentes. Todo un universo de malvas, turquesas o azules cobalto.
La colección de
mesas de jardín con motivos marinos es la pieza perfecta para tu terraza o jardín si eres amante de estos paisajes únicos. Cada mesa se realiza por encargo y puedes elegir también la forma de la mesa: cuadrada, rectangular, redonda o irregular.
Cada pieza está confeccionada en roca volcánica y se articula en diferentes etapas mediante una combinación de procesos y trabajos artesanales. A pesar de lo delicado de su diseño no se ven alteradas al contacto con fuentes de calor. Se trata de un producto natural exento de cualquier tipo de mantenimiento excepcional, pese a su delicadeza visual.
Aprovechar el buen tiempo significa que la noche forma parte tanto como el día de la necesidad de estar en el exterior, donde respirar el frescor que brindan las estrellas. La Sia permite, gracias a su colección de
velas y a sus antorchas flotantes, que la noche sea más luminosa sin necesidad de utilizar lámparas eléctricas que atraigan a los insectos.
Para reforzar este agradable sistema de iluminación las lámparas solares de jardín son una buena elección en la que no tendrás necesidad de consumir electricidad, pues su funcionamiento depende de la recarga gracias a la luz. Se conectan de manera automática y suelen tener una autonomía de ocho horas. Puedes, además, trasladarlas a cualquier punto del jardín, según tu necesidad.
Aprovecha el buen tiempo. Es hora.