Entre las soluciones que permiten reducir el consumo de energía en invierno, se destacan algunos gestos sencillos que puedes poner en práctica en tu hogar:
- Si la calefacción en tu casa es comunitaria y sientes demasiado calor, evita abrir las ventanas y en su lugar cierrra la llave de los radiadores.
Además, cuando ventiles las habitaciones evita dejar abiertas las ventanas más tiempo del necesario, unos diez minutos son suficientes.
- En las horas centrales del día abre persianas y cortinas de modo que permitan la entrada de calor del sol. Al anochecer debes cerrarlas para evitar la pérdida de calor.
- Invertir en un ventilador de techo es la mejor solución para mover el aire caliente atrapado en el techo. Con el movimiento de las palas del ventilador el calor descenderá consiguiendo equilibrar la temperatura.