Disfrutar de platos sabrosos sin tener que añadir sal, no es imposible.
Controlar la sal que ingerimos es de vital importancia para la salud, ya que
mantendremos alejada la peligrosa hipertensión arterial, además de ayudarnos a
evitar la temida retención de líquidos que nos hace sentirnos hinchadas y con las
piernas pesadas.
¿Crees que reduciendo el aporte de sal renunciarás a la comida sabrosa?
¡Nada de comida insípida! Bastan unos sencillos
trucos que te ayudarán a disfrutar de una
dieta más sana y baja en sal, ¡sin que se note!
Especias
Puedes usar tantas especias aromáticas como te apetezca, son muy saludables y aportan sabor y aroma a los
alimentos. Además, te recomendamos apostar por
el ajo, la cebolla blanca, puerros, chalotas, perejil y salsa de tomate casera en tus
platos, aportarán vitaminas, minerales, fibra y mucho sabor a tus
recetas ¡sin nada de sal!
Carne sabrosa
Para evitar que la carne pierda sus jugos y potenciar su sabor durante la cocción, séllala con un
dorado inicial en una sartén antiadherente. Además, recuerda que
la carne asada es más sabrosa que la hervida, por lo que siempre debes preferirla para reducir la tentación de añadir sal.
Sustitutos
Puedes utilizar
sustitutos de la sal sin sodio, los cuales generalmente suelen ser altos en potasio. Evita los cubitos de caldo, demasiado ricos en sal, en su lugar,
emplea caldos caseros o comprados bajos en sal o sin sal.