El tomate, procedente de las islas Galápagos es un bocado delicioso, el tono de su piel, verde oscuro casi
negro, llama la atención tanto como su aroma con notas de pimiento verde, pimienta y canela.
Destaca su gran contenido en azúcares, aunque mantiene su justa acidez, y al paladar resulta jugosísimo gracias a la cantidad de mucílagos de las semillas.
Esta variedad madura de dentro a fuera, de modo que para degustarlos en su punto óptimo tienes que comprarlos bien verdes.
Su sabor es tan intenso y exquisito que la forma de ideal de comerlos es sin duda al natural, con un poco de aceite de oliva Virgen, vinagre y sal.
Su temporada comienza en mayo, regálate un capricho gourmet,
sano y delicioso.