¿Sabes que masticar chicles sin azúcar puede ayudarte a controlar tu apetito y tu peso?
Todos tenemos nuestros
trucos para ponernos a punto con la “operación bikini”. Algunos toman frutos secos cada vez que tienen
hambre, otros recurren a un vaso de
agua o a una barrita de cereales… y hay quienes escogen masticar un simple chicle sin azúcar. Lejos de ser una simple golosina, un chicle -con entre cinco y diez calorías- se ha convertido en un nuevo aliado para resistir a las tentaciones de picotear y puede representar un beneficio real para el cuidado personal.
Un estudio realizado recientemente por la marca Orbit®, lo ha demostrado: 9 de cada 10 personas que utilizan el chicle para “resistir al
picoteo”, lo consideran efectivo para controlar el peso y lo ven como una alternativa exitosa a los
alimentos de alto nivel calórico. Parece que cada vez más, los consumidores tienden a mascar más chicles y picotear menos para sentirse mejor.
Realizado con personas de entre 18-55 años de todo el territorio nacional, el estudio destaca que el 72% de los encuestados cree que el chicle puede ayudar a controlar el peso y cerca del 40% lo utiliza con este fin, muy por encima del uso de las barritas de cereales.
Aun así prácticamente el total de la población encuestada dice tener tentaciones de picar siempre, pero solamente la mitad de ella (45%) cuida su peso exclusivamente por motivos estéticos, mientras que la
salud representa un motivo relevante para controlar el peso entre las personas de más edad (36 a 55 años).
“El chicle, bien utilizado, junto a una correcta distribución de las comidas a lo largo del día puede ser una buena estrategia para combatir una de las principales causas del sobrepeso que es el picar. No olvidemos que a menudo se pica porque hay demasiado tiempo de una ingesta a otra” afirma Magda Carlas, médico nutricionista, asesora de diferentes empresas y autora de publicaciones acerca del tema.
Tenlo en cuenta: masticar chicle aporta un considerable bienestar emocional ya que tranquiliza y distrae la mente de pensar en otro tipo de comida.