Kiko, muy afectado por la triste noticia a su llegada a Barcelona.
La felicidad que estaban viviendo
Kiko Rivera y
Jessica Bueno se ha visto oscurecida después de que la modelo
fuese ingresada de urgencia la pasada medida noche, en un hospital de Madrid, al sufrir una dolencia que finalmente ha derivado en la triste noticia de la
pérdida del bebé que esperaba la pareja.
Jessica, muy abatida por la noticia, estuvo
acompañada en todo momento por su novio Kiko y por su madre.
Isabel Pantoja estuvo en el hospital hasta las tres de la mañana, después regresó a casa porque al día siguiente le esperaba un concierto en Las Palmas. Un compromiso profesional que no puede anular, como tampoco pudo hacerlo Kiko Rivera, que después de pasar toda la noche en el hospital,
dejó a su novia en casa descansando al cuidado de su madre y tuvo que viajar hasta Barcelona para cumplir también con sus compromisos profesionales con el programa “Tú sí que vales”, que se graba en la Ciudad Condal.
Cabizbajo, triste, ocultando la mirada con gafas de sol y ataviado con unos vaqueros y sudadera, Kiko Rivera llegaba a Barcelona sin contestar a todas las preguntas que le hicieron los periodistas agolpados en la estación del AVE, acerca del estado de salud de Jessica Bueno.
Desconocemos si la pareja continuará con sus planes de contraer matrimonio el próximo 14 de enero, fecha que habían fijado para darse el “sí quiero”, debido a este incidente.
Todas las alarmas saltaron el fin de semana pasado cuando Jessica tuvo que ser ingresada por no encontrarse bien. En el centro sanitario le recomendaron reposo, pero finalmente la dolencia que tenía ha interrumpido su
embarazo. Una noticia que había llenado de felicidad a toda la familia, que ahora se sienten tristes por la pérdida de este bebé tan deseado. Aunque
lo importante es el estado de salud de Jessica, que por el momento tiene que permanecer en reposo.