Junto a Flavio Briatore en Saint Moritz.
Elisabetta Gregoraci y
Flavio Briatore son
los auténticos reyes del exceso. Si en verano les gusta pasearse con minúsculos trajes de baño, en invierno no hay prenda de pelo que se les resista, especialmente a Elisabetta, a la que vimos
como un yeti paseando por las calles de Saint Moritz.
Con un abrigo extremadamente “peludo” y las botas del “abominable hombre de las nieves”,
Elisabetta caminaba calentita del brazo de su marido, que en esta ocasión se mostró bastante discreto, a excepción de unas llamativas zapatillas de deporte azules, a juego con su bufanda.