Auténtica, atrevida y vital. Las
curvas de la modelo rusa
Irina Shayk se definen a ritmo de baño, microshorts y colores flúor. Las propuestas están pensadas
para vivir al límite las horas de playa; para exprimir los largos días de
verano.
Los
bikinis se desmarcan. Con rayas, lisos o con estampados salvajes,
el impacto visual lo causa la fuerza del color. Del rosa chicle al fucsia neón; el blanco nuclear como punto de parada; y, del verde lima al azul océano. Todos eléctricos y todos brillantes.
Sin embargo, la auténtica revolución tiene un nombre:
SUPER PUSH UP; el último modelo de sujetador que aumenta, realza el
pecho y muestra un escote altamente provocador. Para seguir cargando de energía cada uno de los looks, se suman flores exóticas, leggings, shorts vaqueros de efecto envejecido o tie-dye, y piezas de bisutería únicas.
Tan explosivo como Irina es
Adam Senn, el nuevo sex symbol americano. A él le toca jugar el papel de tipo deportista, muy atractivo y algo duro que con sólo una camiseta de tirantes amplia y unos bermudas cómodos es irresistible.
El color juega su estrategia también en la colección masculina y
la intensidad de los verdes, azules y rosas, sirve para revitalizar looks al instante. Looks que se inspiran en las costas de baja California al igual que lo hace la colección de baño para el hombre, que este verano apuesta por los diseños cortos de
inspiración surfera.