Katy Perry es polivalente. La hemos visto con alas de mariposa en sus conciertos, como una anciana en sus videoclips y
con la melena de (casi) todos los colores en la alfombra roja. Pero, como no deja de sorprendernos, ahora
vuelve a dar la campanada para la
portada de una
revista.
La
cantante se viste de torero para la versión masculina de
Vogue, la llamada
L´Uomo Vogue. Con un diseño de los diseñadores italianos Dolce & Gabbana y fotografiada por Francesco Carrozzini, la cantante sorprende. Para la portada posa con una chaqueta bordada, una camisa blanca cerrada y adornada con distintos broches y el
pelo (aunque algo tapado por la cabecera de la revista) recogido y con ciertas ondas.
En la publicación,
la cantante explica el motivo por el que le gusta tanto cambiar de imagen. "Me visto según como me sienta al despertarme", asegura. "Me visto de muchas maneras diferentes porque me siento como si tuviese
múltiples personalidades en mi interior y quisiese expresarlas en diferentes momentos o, en ocasiones, al mismo tiempo".
Aquí la vemos con un
guiño español en el que solo es uno más en su larga lista de cambios de
look.