Los ricos también sufren la crisis y esto es lo que le ha debido pasar a la
baronesa Thyssen que al parecer, ha tenido que realizar una
subasta por motivos de liquidez: está claro que pertenecer a una clase adinerada supone entre otras cosas tener que mantener propiedades, coches, barcos…y parece que Tita, en estos momentos, no puede permitírselo. Es cierto que dispone de millones de
euros, es coleccionista de arte y aunque el arte dé prestigio, no luce tanto como ir conduciendo un
Rolls-Royce: coche que al parecer, tenía los días contados en casa de la baronesa. Pero Tita ha tomado cartas en el asunto y ha decidido salvarlo.
Es por eso que
ha puesto en subasta "La esclusa": cuadro que pertenecía a su colección privada y que fue creada por John Constable en 1824. El cuadro
ha sido vendido en Londres, en la casa de subastas
Christie's. Del pujador no se sabe nada de momento, pero sí conocemos los datos sobre la inyección de
cash que se ha llevado Tita Cervera: nada más y nada menos que
aproximadamente 28 millones de euros. ¿Podrá ahora la baronesa hacer frente a todos sus gastos?
Pero la historia no finaliza ahí, porque al conocerse la venta del cuadro, Norman Rosenthal, miembro del patronato del museo Thyssen, comunicó su dimisión por parecerle la venta una auténtica vergüenza. Lo mismo opina la única hija del
barón,
Francesca Thyssen que alega que Tita ha traspasado todos los límites y no ha respetado en ningún momento la voluntad de su padre.
Carmen Cervera ha optado por dejar el agua correr. Suponemos que es fácil no ofenderse cuando lo que realmente está fluyendo es el dinero que entra en tu cuenta de ahorros.