Harina, azúcar, leche, sal, huevos, levadura, frutas confitadas, agua de azahar… y, sobre todo, la sorpresa. Estos son los ingredientes de uno de los postres más buscados cada inicio de año: el roscón de Reyes.
Relleno de nata, de crema, de trufa o, simplemente, vacío, el roscón es el rey de la mesa cada seis de enero y resiste a la crisis como pocos postres, cientos de personas hacen cola en las pastelerías para poder llevar a casa el dulce mas preciado. Sólo en Madrid, estos días se pueden llegar a consumir más de dos millones de roscones.
Pero si prefieres la repostería casera y quieres sorprender a tus invitados con un roscón casero, toma nota y ten paciencia, pues el secreto, en este caso, no sólo está en la masa, sino también en el tiempo.
La chef y maestra de cocina
Iria Castro nos ofrece esta receta:
INGREDIENTES (para un roscón de 1,5 kg / 12 raciones)
- 500 gramos de harina (mitad de fuerza, mitad de repostería)
- 150 gramos de harina (mitad de fuerza, mitad de repostería)
- 150 gramos de azúcar
- 100 ml de leche
- 6-7 huevos
- Sal
- Agua de azahar
- 75 ml de leche templada
- 15 gramos de levadura de panadería o 7 gramos de levadura liofilizada (seca)
- 270 gramos de mantequilla blanda (no líquida)
- 1 huevo para pintar
- Frutas confitadas en trozos alargados
- Una sorpresa
- Azúcar para decorar y almendra troceada y fileteada
ELABORACIÓN
Se deshace la levadura en la leche templada. Se ponen los 150 g de harina en un bol y se vierte la leche con la levadura para hacer la masa madre. Amasar durante 2 minutos en un amasador. Dejar reposar la masa madre bien tapada hasta que doble su volumen.
Poner el resto de la harina en otro bol grande y mezclar con el azúcar y la sal. Hacer un hoyo en el centro y verter los huevos enteros, el agua de azahar y la leche restante para hacer una masa. Amasar para integrar todo y poner encima la masa madre.
Una vez amasada la mezcla (unos 7 minutos en robot; 15 minutos de manera manual, estirando y plegando la masa entre las manos hasta que se separe de ellas y de la mesa de trabajo), añadir la mantequilla y amasar un poco más.
Poner la mezcla en un bol espolvoreado de harina, cubrir con un trapo e introducir en el frigorífico para dejar levar al doble (lo que ocurrirá al cabo de 4 horas).
Romper la masa y volver a amasar de nuevo para que quede elástica. Repetir la fermentación hasta tres veces. Después, formar el roscón: hacer una bola e introducir un dedo en el centro. Partiendo de ese agujero, ir dando forma a un roscón muy delgado.
Colocar el roscón sobre la bandeja del horno engrasado y meter por debajo y en un lado la sorpresa. Cubrir con un paño y dejar levar al doble.
Precalentar el horno a 175º C.
Remojar el azúcar con unas gotas de agua para que se apelotone un poco. Pintar de huevo el roscón y adornar con frutas, el azúcar y almendras troceadas o fileteadas.
Cocer durante 25-30 minutos o hasta que el roscón esté bien dorado. Dejar enfriar.