A la hora de crear
complementos, la inspiración puede venir de cualquier parte, como “del mar, de la naturaleza, conchas, etc.”, comenta Inés Susaeta, diseñadora de joyas.
La
moda es algo más que ropa, por ejemplo, “ética,
moda, civismo, Selassie para mi es como un proyecto, una enseñanza, para que la gente lo siga y poder concienciar”, confiesa Helen Mielesisima, diseñadora.
HACIÉNDOSE UN HUECO
Tienen imaginación, ideas y, sobre todo, pasión por la
moda, son diseñadores emergentes que buscan hacerse un hueco en el sector, “no se trata de hacer un plan utópico para cambiar el mundo, pero con pequeños proyectos se puede dar un pasito”, afirma la joven Daniela Franceschini.
Otro caso es el de la joven diseñadora Beatriz González, cuya colección está destinada a novias "poco convencionales": “querría vestir a aquellas novias que realmente se divierten y que piensan que el traje no sea lo importante”.
La
moda no está reñida con la cultura del reciclaje: “mi concepto del reciclaje es utilizar objetos y convertirlos en obras de arte”, apunta Elena Estaun, diseñadora de joyas.
Actualmente existen iniciativas que persiguen promocionar a estos jóvenes. “Lo que queremos es proyectar sus carreras, no a través de este showroom, la historia es que más diseñadores partan con nosotros y tengan la misma oportunidad”, matiza Olfo Bosé, uno de los organizadores de
Madrid Fad Traitor, iniciativa destinada a impulsar a jóvenes talentos del mundo de la
moda.