Después de las
vacaciones la vuelta al trabajo se hace difícil. Incluso hay quienes padecen el conocido síndrome post vacacional.
“Pasar de un estado más relajado a un estado de mayor actividad y responsabilidad hace que cueste ponerse en marcha”, afirma Ángel Marín Tejero, psicólogo clínico terapeuta. Sus síntomas: “irritabilidad, cansancio, apatía, insomnio,
ansiedad, nausea”, aclara Marín.
UN ESTADO DE ÁNIMO PASAJERO
Síndrome y no depresión, según la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) la depresión post vacacional es un estado de ánimo pasajero y no comparable con la depresión. La crisis parece que lo reduce.
Según un estudio, por primera vez ocho de cada diez españoles están contentos de volver a sus puestos de trabajo.
”Si te gusta el trabajo que haces no supone ningún trauma”, confiesa un trabajador. Ya que para otros, es una vuelta a la búsqueda de empleo.
Para prevenir y afrontar el síndrome post vacacional, lo más importante: ser realistas y mantener una actitud positiva.