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Controlar la hipertensión arterial

Hábitos saludables que te ayudarán a evitar la aparición de esta patología y controlar la presión arterial.

5m 29s
Gtres
El "asesino silencioso", así fue bautizada la hipertensión por la OMS (Organización Mundial de la Salud), es una de las patologías más extendidas mundialmente. Un altísimo número de personas "no lo sabe", sencillamente porque nunca se ha tomado la presión arterial. Y aquellos que lo han hecho no han seguido el tratamiento indicado por su médico o quizás no están debidamente controlado. El paciente debe saber que las consecuencias de una falta de control pueden ser trágicas.

Por ello te ofrecemos una serie de hábitos muy saludables que te ayudarán a controlar la presión arterial:

Tomarse la tensión de forma regular

Prevenir es vital, ya que en el caso de que no se pudiera evitar la enfermedad, sí se podría retrasar considerablemente su aparición.

La hipertensión aparece en la mayoría de casos sin síntomas aparentes, por lo que tomarse la tensión a partir de los 20 años debería ser una costumbre asimilada.

Si ya existe hipertensión, la medición de la presión arterial debe efectuarse al menos 1 vez al mes.

Reducir el consumo de sal

Debería ser el primer mandamiento para disminuir las cifras hipertensión arterial. Se ha de moderar el consumo de alimentos ricos en sal y además no añadir sal adicional a los platos que se van a comer. Las hierbas aromáticas pueden ejercer un espléndido papel para aromatizar tus comidas y además volverás a descubrir el verdadero sabor de los alimentos sin enmascararlos.

Si te preguntas cuáles son los alimentos pobres en sodio, te diremos que son prácticamente casi todas las verduras (berenjenas, cebollas, patatas, lechuga, tomate, pimiento, espárragos…), las frutas (uva, piña, manzana, ciruelas, fresas…), quesos frescos, yogures y determinados pescados.

Por el contrario, los alimentos más ricos en sodio, son, entre otros, los embutidos, jamón, productos enlatados, patés, pescados azules como la sardina, la anchoa o el arenque, algunos mariscos y quesos curados y cremosos.

Aumentar el consumo de fibra

La incorporación de costumbres dietéticas anglosajonas, ha hecho olvidar paulatinamente, las virtudes de la "dieta mediterránea", la mejor y más equilibrada sin duda de todas las conocidas.

Así, no dudes en incluir verduras, legumbres y frutas en cantidad en tu alimentación diaria, además de utilizar aceite de oliva, cuyos efectos protectores sobre la arteriosclerosis son mundialmente conocidos y reduce de forma proporcional alimentos que son demasiado ricos en grasas saturadas, tales como carnes de cerdo o cordero muy grasas, embutidos, bollería industrial, mantequillas…

Realizar ejercicio físico

La vida sedentaria no es adecuada para nadie, además de potenciar la hipertensión arterial, actúa negativamente sobre los niveles de colesterol y sobre la obesidad. En pocas palabras: el sedentarismo refuerza los factores desencadenantes de los problemas cardiovasculares.

Por el contrario, la práctica de ejercicio de forma regular y moderada, es excelente:
  • Ayuda a perder peso, tonificar la musculatura y disminuir el porcentaje de grasa corporal.
  • Facilita la eliminación de sodio a través del sudor.
  • Evita la aparición de estrés, combate estados depresivos, ansiedad y otros problemas psicológicos.
  • Favorece una vasodilatación positiva que aumenta la presión sistólica.
En realidad, cualquier deporte que se realice colaborará a equilibrar la tensión, pero los más indicados serían los "aeróbicos", tales como caminar a buen paso o nadar.

Cortar con el tabaco

Su consumo continuado tiene consecuencias nefastas en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, y aunque no se ha demostrado que exista una relación directa tabaco-hipertensión, sí la hay a través de la producción de la arteriosclerosis, la cual ejerce un efecto nocivo sobre las paredes arteriales, irritándolas y dificultando la circulación sanguínea.

Aporte óptimo de calcio y magnesio

Los últimos estudios apuntan que estos dos elementos deben estar presentes entre la lista de aliados que combaten la hipertensión.

El calcio juega un papel fundamental en las células de las paredes arteriales, y el magnesio es un mineral del que ya se han comprobado sus excelentes virtudes, llegando a la conclusión a través de diferentes experimentos realizados en la población, de que las personas que consumen magnesio están más lejanas de riesgo de infarto que aquellas cuya dieta presenta deficiencias. De hecho, se sabe que en determinadas zonas geográficas en las que el agua es especialmente rica en magnesio, la población presenta menos afecciones cardíacas.

Tanto el calcio como el magnesio pueden ser aportados al organismo a través de la alimentación diaria, los productos lácteos poseen un alto contenido en calcio, y los frutos secos son una fuente muy rica en magnesio.

Beber alcohol de forma moderada

Los alcoholes blancos son los más contraproducentes y deberían eliminarse por completo de la dieta. Por el contrario, el vino consumido de forma moderada (no superando las 2 copitas diarias) resulta beneficioso, ya que el alcohol ayuda a emulsionar las grasas y facilita la digestión. Eso si, nos referimos a un consumo "moderado", ya que un consumo excesivo potenciará sin duda efectos no deseados, además de favorecer la obesidad.

Evitar la toma de anticonceptivos orales

Si estás tomando anticonceptivos orales, éstos pueden tener un papel importante en el desarrollo de arteriosclerosis precoz, ya que al afectar a la pared de las arterias, pueden convertirse en una de las causas de la hipertensión arterial.

Te aconsejamos consultar a tu ginecólogo/a, podrá sin duda ofrecerte una solución alternativa.

Evitar el estrés

Aquellas personas que llevan una vida estresada y que se encuentran en una permanente situación de ansiedad, presentan una mayor probabilidad de padecer no sólo enfermedades cardíacas, sino también hipertensión arterial.

El estrés libera las catacolaminas de los músculos (adrenalina, dopamina, noradrenalina), elevando la presión arterial. Así, algunos medicamentos indicados en el tratamiento de la hipertensión como son los "betabloqueantes", están precisamente dirigidos a frenar la respuesta de catecolaminas antes una situación de estrés, tensión emocional o ansiedad.

Revisión y vigilancia médica

Si sufres de hipertensión arterial, debes concienciarte y mantener unas revisiones, vigilancia y el tratamiento prescrito por el facultativo si se requiere, sin interrupciones, y a pesar de que los niveles de presión se normalicen.