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La salmonelosis, ¡evítala!

Con la llegada de las altas temperaturas, algunos alimentos como el pollo, pescado, huevos o productos lácteos serán los más sensibles a transmitir esta enfermedad.

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Gtres

En ocasiones, la falta de higiene en la cocina y una manipulación inadecuada de los alimentos aumentará el riesgo de contraer la temida salmonelosis. Salvo excepciones, no se trata de una enfermedad grave, pero produce síntomas muy molestos para quien la sufre: diarrea, fiebre y dolores abdominales aparecerán generalmente entre 12 y 72 horas después del consumo de alimentos contaminados por la bacteria.

Poniendo en práctica algunas sencillas precauciones, podremos evitar sufrir la "salmonelosis" durante la temporada veraniega:

Evita consumir alimentos de riesgo en crudo

Parar asegurar que los microorganismos desaparezcan de los alimentos, se ha de cocinar la comida a una temperatura superior a 70 grados.

Siempre utilizar agua potable

Resulta imprescindible para beber y es fundamental para elaborar cualquier comida.

Evitar contacto entre alimentos crudos y cocinados

Un alimento libre de bacterias ya cocinado, podría volver a contaminarse si se junta con uno crudo.

Igualmente es peligroso manipular el alimento cocinado con algún objeto que haya estado en contacto con comida. Mantén perfectamente limpios cuchillos, tablas, paños de cocina etc.

Limpiar perfectamente la superficie de trabajo en tu cocina

Igual de importante será mantener limpia la encimera y repasarla diariamente.

Nunca consumas alimentos perecederos a temperatura ambiente

Los alimentos de riesgo deberán estar siempre conservados a la temperatura adecuada en bares y restaurantes, cumpliendo las condiciones sanitarias necesarias, protegidos por vitrinas…

Aprovecha las sobras sin riesgos para la salud

En muchas ocasiones el manejo inadecuado de las sobras de comida preparada son causantes de infecciones alimentarias. Para evitarlo, conviene tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Utilizar siempre utensilios limpios y guardar las sobras de comida en un recipiente perfectamente limpio, no así en aquellos que se emplearon para cocinar o servir.
  • Aquellas preparaciones caseras que incluyan huevo, deben consumirse inmediatamente.
  • Pescados y mariscos deben consumirse el mismo día de su preparación.
  • Las carnes cocinadas se conservarán separadas de su salsa durante 24 horas como máximo.

¡Consejo!
Los ancianos y los niños entran en un grupo de riesgo, los cuales son más sensibles a sufrir la enfermedad con mayor intensidad y ser necesario en algunos casos la hospitalización y uso de antibióticos. Es importante, por tanto, prestar especial atención y vigilar el consumo de alimentos de riesgo en este grupo.