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Postres: cómo hacerlos en casa

Disfruta en la comodidad de tu hogar confeccionando tus dulces y postres favoritos, atrévete y adéntrate en el maravilloso mundo de la repostería.

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Pasteles, helados, tartas, bombones, galletas... En la cocina, los postres suelen ser una de las ramas más atrayentes, ya que como dice el refrán "a nadie le amarga un dulce" y constituyen en muchos casos la guinda del pastel -nunca mejor dicho- al término de una sabrosa comida.

Aunque no resulte mucho más económico la confección de tartas y pasteles en casa, tiene la ventaja de hacerlos con mejores materias que los que se encuentran en el mercado, además de que a medida se vaya practicando y adquiriendo una mayor soltura en la cocina, podremos modificar cantidades o hacer variantes en los ingredientes empleados, consiguiendo así texturas y sabores únicos, creados por nosotros mismos y a nuestro gusto personal.

UTENSILIOS BÁSICOS

  • Rodillos de madera
  • Moldes de bizcochos
  • Moldes para tartas
  • Moldes desmontables
  • Flaneras
  • Cortapastas
  • Manga pastelera y boquillas de varias clases
  • Placas para horno
  • Rejilla
  • Espátula de madera y acero
  • Cucharas de madera
  • Batidores de varillas
  • Cuchillos grandes y pequeños
  • Cazos para almíbar y cremas
  • Tamiz fino y coladores
  • Un surtido de cuencos para batir
  • Cápsulas de papel para trufas y magdalenas
  • Papel de horno

Destacar que todos los utensilios que se emplean en hacer repostería no se les debe dar otro uso. El sabor a grasa y condimentos, por bien fregados que estén, puede prestar algún sabor a los dulces, especialmente en cucharas de madera y espátulas.

EMPLEO DEL HORNO

Una gran parte de recetas de repostería se hacen en el horno, por lo que es muy interesante que sea bueno. Debe funcionar bien para no exponer al fracaso el preparado que se elabore.

Temperaturas del horno

  1. Horno flojo o suave: 100º C a 150º C. Especialmente indicado este horneado suave para merengues y algunas pastas.
  2. Horno moderado: 150 º C a 200º C. Temperatura ideal para bizcochos, masas de levaduras y pastas.
  3. Horno fuerte: 200º C a 250º C. Generalmente indicado en hojaldres.
  4. Horno muy fuerte: 225º C a 275º C. Temperatura propia para el pan y algunos asados.

EL AZÚCAR

Al ser uno de los principales elementos empleados en la confección de postres y todo tipo de dulces, te informamos sobre los tipos de azúcar más utilizados.

Tipos de azúcar y elaboración del almíbar

Se emplea el azúcar corriente, azúcar morena, azúcar glass o de lustre y el almíbar.

El azúcar glass aunque puede obtenerse fácilmente en supermercados, se puede preparar en casa moliendo el azúcar en una trituradora o robot de cocina hasta dejarlo hecho polvo finísimo. No obstante, si nos apetece hacerlo a la vieja usanza, se usará un mortero de piedra.

El almíbar o jarabe tradicional se elabora cociendo el azúcar con agua y 1 cucharada de glucosa por cada medio kilo de azúcar.
La realización es sencilla, se pone en un cazo el azúcar, la glucosa (a falta de ésta se sustituye por zumo de limón) y el agua suficiente para disolverla (por medio kilo de azúcar, cuarto de litro de agua). Cuando hierve se baja el fuego para que hierva despacio y se espuma cuidadosamente.

Una vez el agua se evapora, va tomando consistencia y pasa por diferentes estados, los cuales podrán irse detallando probando la consistencia con dos dedos:

  1. "Punto de jarabe": Se conoce si al meter la espumadera y sacarla forma una ligera capa que tapa los agujeros.
  2. "Punto de hebra fina o hilo": Se saca un poco de jarabe en una cuchara, se mojan el dedo índice y pulgar, se juntan, y al separarlos ha de quedar un hilito fino que se rompe enseguida.
  3. "Punto de hebra fuerte": Efectuando la misma prueba anterior, el hilo adquiere más consistencia.
  4. "Punto de bola": Al hervir forma unas burbujas redondas.