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Dulces y vinos espumosos en Navidad

13/12/2008
Dulces y vinos espumosos en Navidad
   13/12/2008 - 19:10 4m 46s

Las fiestas navideñas no serían las mismas si estuvieran ausentes de ellas dos de sus grandes protagonistas gastronómicos: los espumosos -cava y champán-,  considerados "los reyes de los brindis", y unos apetitosos alimentos, compuestos en su mayoría de azúcares y frutos secos: los turrones y mazapanes.

  • El champán, que los produjo en 1670 un monje benedictino, es uno de los vinos espumosos más vendidos en el mundo. A finales del siglo XIX, en la zona de Cataluña (España) se elaboró una bebida con características similares pero un estilo y personalidad propios.
  • A los turrones, símbolo por excelencia de la mesa de Navidad, se le atribuyen raíces fenicias, griegas o romanas, aunque la mayoría de las hipótesis aseguran que lo introdujo en Europa el pueblo árabe, y de allí se expandió al resto del planeta.
  • Al igual que en el turrón, las almendras son la base para fabricar los mazapanes, aunque su elaboración es diferente, así como el producto final: una pasta blanda con la que se moldean figuras.

La lista de dulces y postres navideños es muy larga, abarca decenas de deliciosos productos y varía según los distintos países  y climas, pero todos tienen algo en común: sin estos exquisitos toques de sabor, las Fiestas podrían compararse a un jardín sin flores. Los turrones y mazapanes, son dos de los principales protagonistas de las celebraciones y mesas festivas.

También son numerosas las denominaciones, variedades y delicadas características de los cavas españoles y de su  "hermano", el champán francés. Estos vinos espumosos presentes en la mayoría de las mesas navideñas, comidas de empresas y reuniones festivas, tienen también un común denominador: amalgaman sabor, prestigio y personalidad.

Para disfrutar al máximo de estos regalos para el paladar –líquidos, efervescentes y fríos, dos de ellos; sólidos, muy variados y golosos, los otros- conviene conocer sus características y algunas recomendaciones para  consumirlos:

Champán: sinónimo de celebración y fantasía.
El "champagne", que según la leyenda fue elaborado por primera vez en el año 1670 por el monje benedictino Dom Pierre Perignon, de la Abadía de Hautvillers, es considerado por algunos como el vino espumoso que más se vende en el mundo.

Este vino se elabora en Francia, exclusivamente con las variedades de uva pinot Noire y pinot Meunier y Chardonnay cultivadas en la zona geográfica de La Champagne.

Dado que esta bebida se toma muy fría, no es aconsejable llenar demasiado las copas, que deben ser "tipo flauta", para evitar que pierda su frescura. Su botella también debe mantenerse enfriada.

Cava: burbujas de oro y felicidad
A finales del siglo XIX, en Cataluña -al noreste de España-, Josep Raventós, elaboró un vino espumoso al estilo del champagne.

La bebida española tiene en común con la francesa, el mismo proceso de elaboración, pero las distintas cepas de uva con que se elabora, así como el clima y el tipo de suelo donde las vides se cultivan, condicionan sus características y la hacen diferente.

Lo ideal para degustar el cava con todos sus matices, es beberlo en una copa alargada y estrecha en la que las burbujas puedan ascender sin obstáculos, y que debe estar a igual temperatura que el vino, unos  8 grados centígrados, para evitar contrastes negativos.

Turrones: símbolo de la mesa de Navidad.
Al que es uno de los postres más característicos de la repostería tradicional navideña, se le atribuyen raíces fenicias, griegas o romanas, aunque la mayoría de las hipótesis aseguran que lo introdujo en Europa el pueblo árabe.

Este alimento es una masa que se obtiene por cocción de miel y azúcar, con o sin clara de huevo y albúmina, a la que se agregan después, con un amasado, almendras tostadas y peladas, aunque a  veces contiene otros azúcares e ingredientes.

Mazapanes: para amantes de la repostería.

Unos los creen provenientes de Venecia, otros atribuyen su origen a un panadero alemán de Lübeck, y también se afirma que los idearon las monjas de un convento de Toledo -España-.

Al igual que el turrón se emplean almendras para fabricarlos, aunque su elaboración y el producto final son diferentes: en este caso una pasta blanda y fácil de moldear para formar figuras.

En algunos casos, estos dulces atractivos y deliciosos, se ofrecen a precios muy económicos, lo cual puede deberse a que han sido elaborados para la campaña anterior. Pueden haber perdido su frescura y en principio su consumo no implica riesgos, pero al adquirirlos conviene fijarse en su fecha de caducidad y en que no tengan roturas, manchas de grasa o exudados.