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8 consejos contra el sudor excesivo o hiperhidrosis ¡libérate!

Ficha los mejores consejos para mantener el sudor a raya con la llegada del calor.

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Pixabay

Sudar es muy necesario, su función principal es regular la temperatura corporal y constituye un elemento fundamental para eliminar toxinas. A pesar de sus virtudes, quienes transpiran en exceso sufren un auténtico calvario provocando en algunos casos problemas de autoestima, aislamiento social y crisis de ansiedad.

La llegada del verano y el calor puede significar un problema para muchas personas que sufren exceso de sudor o hiperhidrosis. El temido sudor afecta al propio bienestar y a la autoestima de la persona que lo sufre, interfiriendo de forma negativa en los diferentes ámbitos de su vida.

¿Qué es el sudor?

Como nos explica la Dra. Maribel Serrano, experta en hiperhidrosis, "el sudor es un mecanismo de defensa del organismo para mantener una correcta temperatura corporal, y evitar que se alcancen niveles críticos y que pueda llegar a afectar al funcionamiento de los órganos. La temperatura corporal es más baja mientras dormimos, y más alta cuando estamos despiertos, aumentando según la actividad que se realice".

¿Por qué sudamos?

La transpiración cutánea es el resultado de la actividad de las glándulas sudoríparas presentes en nuestra superficie cutánea. De su continuo trabajo, regulado por estímulos nerviosos, hormonales y ambientales, la sudoración se produce en mayor o menor medida. A través de la producción del sudor y de su salida a la capa epidérmica se activan dos mecanismos fundamentales, por un lado la eliminación de sustancias que el organismo no necesita, por otro, la termorregulación.

La composición del sudor varía según la persona, el momento y la zona cutánea, pero dado que se trata de un derivado del plasma sanguíneo, es muy parecido a éste, siendo sus principales componentes el sodio, cloro y potasio, junto con la urea y el ácido láctico. Así mismo, contiene una pequeña cantidad de glucosa.

Incluso cuando no se percibe que se suda, en el transcurso del día se produce una sudoración continua, en torno a 500 ml. Sin embargo, en determinadas circunstancias, por ejemplo, mientras la práctica de ejercicio físico, la sudoración aumenta considerablemente.

Por otra parte, el sudor, además de desempeñar una importante función fisiológica, es responsable de la formación de olores desagradables, ya que aunque la secreción producida por las glándulas sudoríparas no desprende ningún olor, éste se forma con la acción de la flora bacteriana presente en la piel. Es por ello que cada persona tiene un olor propio.

Las causas que pueden provocar sudoración son:

  • La realización de ejercicio
  • La excitación emocional
  • Una tasa metabólica basal alta
  • La ingesta de alimentos
  • La contracción de los músculos esqueléticos
  • La vestimenta
  • La humedad ambiental

Estas causas pueden provocar un sudor excesivo, cuya patología se denomina hiperhidrosis, que llega a afectar a una de cada 1.000 personas.

2 tipos de hiperhidrosis

Se pueden distinguir dos tipos de hiperhidrosis (secreción excesiva de sudor):

Sistémica o generalizada

Se observa en variadas circunstancias: embarazo, obesidad, menopausia, ansiedad, hipertiroidismo, consumo de alcohol y opiáceos.

Localizada o emocional

Se desencadena por estímulos estresantes y emocionales. Afecta por regla general a las palmas de las manos, plantas de los pies, axilas y región craneofacial, padeciéndola una de cada 10.000 personas, y por lo general se manifiesta desde la infancia. Se desconoce lo que la ocasiona y se cree que es motivo de una hiperactividad del sistema vegetativo simpático.

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8 consejos para evitar el exceso de sudor en verano

Los especialistas de la Unidad de Sudor de la Clínica Tufet comparten los mejores consejos para mantener el sudor a raya en verano:

1. Mantener una correcta higiene es básico e imprescindible. Si la persona suda mucho se aconseja un mínimo de dos lavados diarios con agua y jabón. Si no es posible, se pueden utilizar toallitas húmedas o algodones empapados en alcohol e ir limpiando las axilas cada vez que el sudor incomode.

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2. Utilizar desodorantes libres de parabenos y aluminio.

3. Utilizar ropa limpia a diario y que sea transpirable. Las fibras naturales aunque pueden ser frescas, absorben el sudor y permanecen húmedas. Sin embargo, algunas fibras sintéticas menos frescas repelen el sudor y se mantienen secas. Las prendas de lycra y otros materiales sintéticos lo único que hacen es agravar el problema. Por eso, es mejor optar por ropa cómoda, holgada y de fibras naturales como algodón de buena calidad y lino.

4. El calzado que utilicemos también debe ser transpirable y lo hemos de cambiar con frecuencia.

5. Depilar la zona, tanto en hombres como en mujeres, pues el vello contribuye a que haya más producción de sudor. De esta manera evitamos la acumulación del sudor y bacterias en las hebras del cabello, y por consiguiente el mal olor axilar.

6. Llevar una dieta adecuada, ligera, fría y con preparaciones poco picantes. Hay alimentos que también pueden afectar a la sudoración, como son:

  • Exceso de azúcar, chocolates o golosinas
  • Cafeína
  • Comidas picantes

Por otro lado, algunos alimentos aunque son muy saludables contienen azufre, lo que produce que el sudor que emanamos tenga un olor más fuerte. Estos alimentos son: las verduras de la familia de las coles, como la coliflor, coles de bruselas o repollos, etc.

Además, se recomienda incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina C porque ayuda con la absorción de hierro, que se puede perder debido a la sudoración excesiva.

7. Hidratación. Beber agua y mantenerse hidratado es muy importante porque así se refresca el cuerpo y hace que se sude menos, pese a la creencia contraria de que cuanto más líquido tenga en el cuerpo, más alta será la transpiración. Además, beber mucha agua no solo favorece la hidratación y la regulación de la temperatura corporal, también ayudará a conservar la belleza de la piel, el cabello y las uñas, eliminar toxinas, prevenir la retención de líquidos e incluso ayuda en los procesos quemagrasas que realiza el cuerpo humano.

8. Reducir el estrés y tener una actitud positiva. Es muy importante tener una mentalidad positiva para evitar situaciones de estrés innecesarias. Las personas con problemas de sudor excesivo suelen sentir frustración y rabia. Sin embargo, estas emociones negativas no ayudan a sentirse mejor sino que empeoran la situación y hacen sudar más. Por eso, hay que ser consciente de lo que pasa, aceptar el problema y reforzar la mente con pensamientos positivos que generen tranquilidad y que ayudarán a restarle importancia al sudor y al mal olor.

Te interesa saber que...

  • Normalmente en condiciones de reposo sudamos algo más de 1 litro al día, la cantidad se incrementará hasta 1 litro por hora si realizamos algún ejercicio.
  • Deportistas de élite pueden llegar a sudar hasta 4 y 5 litros por hora.

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