¿Depilación láser? No en cualquier sitio

Debe extremarse el cuidado a la hora de recurrir a la depilación láser. Es de gran importancia el diagnóstico médico antes de someterse a esta práctica.

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Debe extremarse el cuidado a la hora de recurrir a la depilación láser. Es de gran importancia el diagnóstico médico antes de someterse a esta práctica, advierte la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), ya que asegura una calidad final y previene de riesgos en la salud del paciente, derivados de un uso inadecuado que pueden causar quemaduras o melanomas (cáncer de piel). Para la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) no es un sector problemático.

La comodidad de la cercanía de casa y la necesidad de ajustarse al presupuesto doméstico pueden llevar a tomar malas decisiones en cuestiones estéticas, como recurrir al láser en el lugar equivocado. Las consecuencias pueden repercutir seriamente en la salud del cliente. ¿Qué se debe y qué no se debe de hacer a la hora de recurrir a esta técnica?

Lo primero que debe saberse es que el láser tiene multitud de aplicaciones hoy en día. Algunas de ellas son actividades cotidianas que nada tienen que ver con la estética, como lectores de códigos de barras o laboratorios de análisis. Otras están relacionadas con la salud, por ello es importante saber que el uso estético del láser es bien distinto al uso médico.

USO COSMÉTICO Y USO MÉDICO

La legislación actual especifica que los láseres cosméticos pueden ser utilizados con una única finalidad, la depilación de pelo no patológico en una piel sana. Tienen que ser tratados por técnicos en depilación debidamente formados, en centros autorizados que posean su correspondiente seguro de responsabilidad civil, explica la doctora Petra Vega, miembro de la Junta Directiva de Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).

Peluquerías, centros de belleza e incluso gimnasios ofertan este servicio de depilación láser, aunque en ellos se debe certificar siempre esa formación de la que habla la doctora Vega. “Lo que no está autorizado, aunque cada día lo vemos anunciado, son otro tipo de tratamientos que van más allá”, advierte.

El vicepresidente de la Federación Española de Empresarios de Peluquerías y Salones de Belleza, Cristóbal Repullo, recomienda siempre a sus establecimientos asociados exhibir un distintivo de calidad, aunque no estén obligados por ley a hacerlo.
A la hora de adquirir el aparato láser es la propia empresa que lo distribuye la que exige un curso preparatorio a quien vaya a realizar la práctica, ya sea gratuito o pagado en función de los casos, afirma Repullo.

Enrique García, portavoz de Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), asegura que no es un sector problemático en comparación con las reclamaciones que se reciben por telefonía móvil, probablemente porque su uso no es tan común. Las reclamaciones que se han recibido en dicho organismo por lesiones cutáneas producidas por la depilación procedían precisamente de clínicas estéticas, precisa García.

MANCHAS Y ACNÉ, SÓLO ANTE MÉDICOS

“En centros no médicos no pueden tratarse manchas. Es un riesgo, ya que si no han sido diagnosticadas puede afectarles la luz del láser y convertirse en un melanoma -es decir, en cáncer-. También pueden derivar en varices –que sin un estudio previo se nos trasforman en derrames-“, prosigue la doctora Petra Vega.

Otro tratamiento que no puede intentar curarse fuera de una consulta médica es el acné, “patología muy compleja en la actualidad que, además, tiene tratamientos médicos mucho más efectivos y baratos que el láser”.

Uno de los problemas a la hora de usar el láser es que no hay un modelo que sirva para todo. ”Cada una de estas indicaciones requiere de un tipo de láser, además de que cada tipo tiene diferentes potencias, pulsos, etc.”, apunta Vega. O como ella dice: "No es lo mismo usar una moto que un camión".

También es importante saber que el vello rubio o la cana no poseen melanina, por lo que es muy difícil tratarlo con esta técnica, especialista en eliminar ese pigmento en concreto. Además el láser estético depila, pero no con la misma calidad que el médico.

"Tanto para esta actividad cosmética como para otra, es importante que sea un médico entrenado al que se acuda, ya que, tras consultar con el paciente y analizar su caso concreto, es el responsable final del tratamiento y, si se producen efectos secundarios, tiene que estar capacitado para resolverlos", recomienda la presidenta de la SEME, Pilar Rodrigo Anoro.

Hasta el momento, la Federación Española de Empresarios de Peluquerías y Salones de Belleza no ha recibido quejas o denuncias contra uno de sus centros asociados en cuestión de uso del láser, según Cristóbal Repullo, y sí en otro tipo de prácticas más sencillas como el servicio de peluquería ya que, considera el vicepresidente de la organización, “el cliente tiene ya de por sí mucho cuidado a la hora de realizarse un tratamiento como el láser”.

EFECTOS SECUNDARIOS

Vega explica algunos de los efectos secundarios de su uso. El primero de ellos es que los resultados sean “insuficientes por emplear aparatos de bajas potencias o por la mala programación de los mismos. Ello puede originar que el pelo no se dañe y se caiga y que encima se atrofie, se ponga muy fino y claro, siendo muy difícil después su eliminación incluso con láseres de alta potencia”.

Por otro lado cualquier láser que depile, puede producir quemaduras habitualmente de primer y segundo grado. Bien tratados no dejaran secuelas, pero éstas deben ser cuidadas por un médico con experiencia en láseres, para no complicarlas, ya que podrían llegar a dejar cicatrices.

En el XXIV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), celebrado en Zaragoza entre el 26 y el 28 de febrero de 2009 y en el que participaron 600 congresistas de todo el mundo, se presentaron por primera vez una serie de protocolos de actuación en medicina estética. En ellos se buscaba la participación de los distintos ministerios para regular el uso de la estética.

Además de la aplicación del equipo láser, los simposios que han formado parte de este congreso han abordado temas como los usos de la toxina botulínica, el fotoenvejecimiento, el cambio climático o las alternativas a los tratamientos de obesidad, recuerda la presidenta de la SEME, Pilar Rodrigo Anoro.