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La vacuna, lo mejor contra la alergia

La vacuna, lo mejor contra la alergia
7m 27s

Las previsiones apuntan a que los casos de alergia van a aumentar esta primavera. La razón obedece a una concentración de polen de gramíneas superior a otros años debido a la humedad ambiental derivada de un otoño y un invierno lluviosos. Aunque esta afección tan molesta cuenta con varios tratamientos, la vacuna es el más recomendado por los alergólogos aunque recurren a él menos afectados de los que debieran.

La alergia es un desarreglo del sistema inmunitario, que es lo mismo que hablar del sistema defensivo del organismo humano.

El sistema inmunitario está formado por proteínas, tejidos, células y otros órganos que constituyen una red de vigilancia frente a la llegada de elementos extraños, como virus y bacterias, que son los causantes de infecciones. De no ser por este sistema defensivo cualquier gripe o resfriado, inofensivos en apariencia, podrían tener consecuencias fatales para nuestra salud.

Esta acción del organismo frente a los agentes perniciosos se denomina respuesta inmunitaria y aunque existen muchos tipos de alergia, la primaveral provocada por el polen es la reacción orgánica que solemos asociar a estas fechas y que se manifiesta en forma de estornudos recurrentes, rinoconjuntivitis y asma, entre otros síntomas.

CONTAMINACIÓN E HIGIENE

Respecto a las causas del aumento de alérgicos, que se han multiplicado por 20 en los últimos 50 años, algunos científicos defienden investigaciones manejadas por la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEAIC) según las cuales la contaminación atmosférica y el exceso de higiene son las causas principales de que el sistema inmunológico se haya vuelto perezoso a la hora de generar respuestas adecuadas frente a esta agresión ambiental.

Otros datos de la SEAIC señalan que el polen y el diesel constituyen un "matrimonio peligroso" que en los alérgicos produce "hasta 27 veces más respuesta que el polen en el campo".
 
Las estadísticas epidemiológicas facilitadas por la misma Sociedad revelan que hasta el último tercio del siglo XX la máxima prevalencia de casos de alergia se daba entre los 20-22 años, mientras que las personas de edades superiores o inferiores padecían menos este problema. Sin embargo, en los últimos años abundan los casos de niños alérgicos menores de cinco años o de individuos de más de 70.

Las previsiones de los alergólogos indican que esta primavera que acaba de iniciarse puede resultar más molesta de lo habitual para millones de afectados por este problema. Los especialistas auguran unos meses de mayo y junio con concentraciones de polen de gramíneas por encima de 5.100 gramos por metro cúbico, uno de los más elevados de la última década.
 
El coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEAIC), Javier Subiza, precisa que las previsiones se basan en el aumento de la humedad derivado de las lluvias del otoño y las bajas temperaturas del invierno, sobre todo en Europa y en países de clima continental.

Los picos de polen de gramíneas, que provoca más alergias que el resto de los pólenes juntos, se esperan entre la segunda mitad de mayo y la primera mitad de junio, sobre todo en zonas secas de las áreas referidas. Además de las gramíneas, las plantas que más alergias producen son los plataneros, los cipreses y las parietarias, o hierbas del muro.

La situación sería menos grave si la primavera fuera muy lluviosa, con lo cual el agua arrastraría el polen al suelo, o bien muy calurosa, que provocaría que las flores se marchitaran enseguida.

Ante este complejo panorama, los especialistas recomiendan a la población con síntomas de alergia primaveral, como rinitis o asma, acudir al médico antes de que se inicie el periodo de polinización para obtener un diagnóstico correcto e iniciar, si así lo considera el doctor, un tratamiento de inmunoterapia a base de vacunas.

Teófilo Lobera, coordinador del comité de Alergias a los Medicamentos de la SEAIC, precisa que esta pauta administrada durante tres o cinco años, que no provoca efectos secundarios, consigue la remisión de la enfermedad y sus síntomas en el 80 por cien de los casos.
Sin embargo, tanto este especialista como Pedro Guardia, coordinador del Comité de Inmunoterapia de la misma sociedad, se lamentan de que menos de la mitad de la población alérgica se vacune y de que la mayoría recurra a la automedicación mientras el 30 por cien se diagnostica por los síntomas sin pruebas que concreten el polen que produce la reacción.

La automedicación, errónea en muchos casos, suele consistir en la recurrencia por parte de los afectados a antihistamínicos. La SEAIC maneja datos según los cuales muchos alérgicos evitan la vacuna por dos razones principales: la larga duración del tratamiento y la presunción de que la alergia no es una enfermedad grave. Guardia alerta en este sentido de que la patología puede evolucionar hasta convertirse en ataques de asma muy peligrosos.  

EXTRACTO ALÉRGICO


Básicamente, las vacunas de la alergia consisten en la administración de cantidades crecientes de un extracto alérgico de forma parenteral -atravesando las capas de la piel a través de una inyección-  bien en los meses de otoño e invierno, o durante todo el año en periodos de 3 a 5 años.

Si eres una afectada de alergia primaveral, para que el tratamiento tenga efecto debes evitar el contacto con el agente alérgeno, de acuerdo con los protocolos de la SEAIC. Esto quiere decir que no debes pasear por parques o zonas con abundante vegetación, y evitar salir de casa en días de viento a primera o última hora de la tarde porque las concentraciones de polen son mayores.

Cuando se trata de niños, los protocolos de alergología advierten de que si no se aplica un tratamiento temprano de inmunoterapia las posibilidades de que una rinitis alérgica derive en asma crónica llegan al 60 por ciento.

VACUNA ORAL

La investigación farmacológica ha avanzado mientras tanto de forma notoria en el campo de vacunas contra la alergia. La empresa farmacéutica Allergy Therapeutics ha solicitado a los organismos competentes de la Unión Europea (UE) la aprobación de su nueva vacuna Pollinex Quattro, un medicamento que promete acabar con la alergia tras la administración de solo cuatro dosis anuales, en forma de inyección, y que se ha demostrado eficaz en países con el nivel de polinización muy bajo, de acuerdo con los informes de la SEAIC.

Por otra parte, esta temporada ha comenzado en España la comercialización de Grazax, la primera vacuna oral. Se presenta en forma de comprimidos que se disuelven rápidamente en la boca.

La doctora Montserrat Fernández Rivas, médico adjunto del Servicio de Alergia del Hospital Clínico San Carlos, destaca la relevancia de este avance y advierte de que la ingesta de un comprimido diario debe iniciarse dos meses antes de que comience la estación de gramíneas, es decir, en mayo. Recomienda también mantener la administración continuada de Grazax durante tres años "porque se ha demostrado que tiene un beneficio clínico progresivo".

Fernández Rivas subraya que la aprobación de esta nueva vacuna se ha basado en el más ambicioso programa de investigación clínica desarrollado hasta el momento en el campo de inmunoterapia. Con este fin, se llevaron a cabo seis estudios clínicos que han incluido a más de 2.400 pacientes.
Los resultados de la investigación indican que en la primera estación polínica se observó que un 82 por ciento de los pacientes que tomaron la vacuna mejoraron notablemente con respecto a la anterior primavera. Sus síntomas se redujeron un 30 por ciento y las necesidades de medicación en más de un 50 por ciento.

"Después de continuar con el tratamiento, observamos que en la segunda estación polínica se redujeron aún más los síntomas, superando el 40 por ciento y las necesidades de tratamiento sintomático de rescate en más de un 70 por ciento", precisa la especialista.
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