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¡Adelgazar disfrutando!

¡Adelgazar disfrutando!
3m 23s

Hasta el método de adelgazamiento más eficaz y el cumplimiento más estricto de un régimen están condenados al fracaso, si suponen un esfuerzo desmesurado o un sacrificio excesivo para quien lo sigue. He aquí algunos consejos para lograrlo.

Mantener una dieta, seguir al pie de la letra las instrucciones del régimen sin saltarse ninguna, asesorarse con un especialista y poner la máxima atención y dedicación para bajar de peso, son los requisitos básicos para reducir kilos de forma saludable. Pero incluso el régimen mejor diseñado corre el riesgo de naufragar, si representa un esfuerzo desmesurado para quien quiere adelgazar.

Estos son algunos de los requisitos que debe incluir un programa de pérdida de peso, para resultar más estimulante, favoreciendo su seguimiento, en lugar de su abandono prematuro:

Comidas favoritas: prohibido prohibirlas


Abandonar los alimentos favoritos es lo peor que puede hacerse cuando se intenta controlar el peso, porque los vuelve más deseables y hace que te sientas privada de ellos, y que cuando estés estresada o deprimida puedas sucumbir al deseo y darte un banquete.

La clave es "caer en la tentación, controlando la ración", es decir: comer un poco en vez de atiborrarse: en el caso de los dulces, comer unas cucharadas de helado en lugar de un bote entero, un minichocolate en vez de una tableta, unas galletas de mantequilla, en lugar de una lata entera. 

Balanza si, obsesión ¡no!

Pesarse continuamente para evaluar el resultado de un régimen sólo conduce a altibajos emocionales, ya que el peso corporal puede cambiar de un día para otro o incluso a lo largo de un mismo día debido a la ingestión y eliminación de líquidos.

Estas variaciones pueden hacer que las obsesionadas por la balanza se desanimen si no perciben cambios o se sienten más seguras permitiéndose algún desliz si descubren una pequeña bajada de peso.

Lo ideal es pesarse una vez a la semana: una reducción de 200 a 500 gramos semanales significa que estás en el buen camino.

Ejercicio físico: cansarse sin extenuarse

Combinar una dieta de reducción calórica con un programa de actividad física intensa probablemente te deje tan cansada y dolorida, que sientas la tentación de abandonar la gimnasia.

Lo mejor es ir aumentando el ejercicio poco a poco sin exigirse demasiado, centrándose más en el bienestar que éste produce que en la cantidad de calorías que quema. Además de ayudar a bajar de peso, al quemar calorías y acelerar el metabolismo, la actividad física aumenta la motivación para mantener una dieta saludable, al reducir el estrés, dar más energía, ayudar a dormir y hacerte sentir que controlas tu vida.

Recompensas: durante y después

Cambiar de estilo de vida es un duro trabajo que requiere refuerzos periódicos para mantener la motivación: concédete pequeños premios "no comestibles" (una película, un CD musical, unos pendientes) cuando alcances una meta, incluso el primer kilo menos.

Los especialistas no aconsejan fijarse objetivos demasiado ambiciosos, sino intentar reducir no más del 10 por ciento del peso corporal por vez, lo cual mejora la salud al reducir la tensión arterial y el nivel de colesterol, lo cual ya es un logro.

Mantenerse también es difícil: una vez que llegas al peso deseado no dejes de felicitarte por el esfuerzo que te supuso, ya que entonces no tendrás el aliciente de ver como pierdes gramos, ni la atención de los demás.
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