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Moda italiana a todo color

Moda italiana a todo color
4m 29s

La pasarela de Milán se inunda de faldas por encima de la rodilla, minivestidos, chaquetas entalladas, pantalones de cintura alta y tacones vertiginosos, todos ellos bañados en una atractiva y sensual paleta de color.

Conscientes de la crisis mundial y de que los consumidores ya no están dispuestos a gastar como en tiempos pasados, los diseñadores italianos han presentado en la Pasarela de Milán sus nuevas colecciones, concebidas para combatir el déficit de su sector y pintar un mundo atractivo y con mayor sentido de la realidad.

Este año Milán ha destacado por el color, por los estampados geométricos y florales y por un aire tan optimista como divertido. Los patrones se ciñen, quieren realzar la anatomía femenina.

Las faldas y los pantalones se acortan para mostrar la sensualidad de la mujer resaltando, sobre todo, los hombros. Los vaqueros más viejos que nunca se estrechan y combinan con atractivas camisas y "t-shirt".

Han arrasado los vestidos cortísimos, ceñidos y escotados y, otra vez más, regresan a la pasarela los zapatos y los botines con la punta abierta y los tacones altos.

Domenico Dolce y Stefano Gabbana, directores y diseñadores de una de la marca italiana, Dolce&Gabbana, subieron a la pasarela una colección inspiraba en la mujer del Lejano Oeste tan joven como divertida.

Mezclaron pantalones vaqueros desgastados con camisas masculinas de denim, minifaldas de volantes con "bustieres", diseñados para realzar el busto femenino, vestidos y pantalones cortísimos con chalecos. El resultado fue una mujer segura de sí misma. Descarada de día y sensual de noche.

Sin embargo, Gucci prefirió prendas ceñidas para vestir a la mujer con un cierto halo agresivo. Pantalones de cintura ancha, vestidos ajustados, trajes tipo buceador y cazadoras entalladas. Los vestidos, que pueden ser largos hasta los pies o acabar por encima de la rodilla, se adornan con lazos y trabillas metálicas.

La diseñadora de la firma, Frida Ganini, recurrió a detalles de última tecnología como arandelas, chapas, tiras y tubos metálicos para marcar los detalles de cada prenda como el escote o las aperturas laterales de algunos de sus vestidos. Los zapatos con sello de Gucci adquieren alturas vertiginosas tanto en el caso de las sandalias como las botas.

Metros y metros de hilo metálico dorado fueron los que utilizó Donatella Versace para adornar cinturas, escotes y ribetes de su última colección con alma roquera. Conjugó determinación, provocación y sensualidad en minivestidos estampados, "bodys" de flores y minifaldas de infarto. Los tonos fluorescentes como el amarillo y el rosa tiñeron siluetas arquitectónicas, la mayoría de ellas elaboradas con gasas y tules que esculpían el cuerpo al mismo tiempo que le otorgaban libertad.

Giorgio Armani, que abandona su sobria paleta de color, apuesta por estampados geométricos y grandes flores impresas en llamativas tonalidades que van desde el fucsia hasta el azul eléctrico. Subió a la pasarela faldas cortas y ligeras y vestidos túnica sobre "culottes, todos dedicados a mujeres maduras con gusto, refinadas y sofisticadas.

DE AIRE ROMÁNTICO Y SOFISTICADO


En tonos malvas, azules y amarillos, Miuccia Prada elabora una colección que navega entre el pasado y la modernidad. Chaquetas sin mangas, bermudas estrechas, faldas y microvestidos fueron algunas de sus propuestas.

Roberto Cavalli
, que abandonó sus diseños más agresivos elaborados con estampados felinos, seduce con una colección de tintes románticos con vestidos vaporosos y túnicas ligeras.

El diseñador florentino apuesta por combinar las prendas de carácter masculino como los pantalones de traje con largos "tops" y camisas transparentes para otorgar sensualidad. Para la noche reserva vestidos sinuosos y llenos de movimiento con volantes e impresionantes escotes en la espalda, decorados con detalles florales.
 
Casi masculina es la mujer que propone Alberta Ferretti para el día, mientras que para la noche la envuelve en vestidos de seda, largos, ligeros y refinados, decorados con brillantes estampados florales. Sobres sus diseños triunfan el blanco, el beis, el marrón dorado y el lila.

La colección de Gianfranco Ferré, diseñada por los estilistas Tommaso Aquilano e Roberto Rimondi, conjuga de forma sofisticada el estilo tradicional de la casa con capacidad de innovación.

Pantalones femeninos, ligeros y delicados, y vestidos de colores blanco, beis dorado, gris tenue, cortos y con forma de globo, refinados y nunca vulgares, también cuando juegan con las transparencias de tul.

Inspirado en formas geométricas de la arquitectura, Tomas Maier, para Bottega Veneta, realiza una colección con drapeados, cortes asimétricos y colores tan clásicos como el blanco, el marfil y el negro, aunque también concede alguna licencia al azul, al rojo y al amarillo huevo.