Por un pecho ¡diez!

Por un pecho ¡diez!
   23/11/2009 - 13:45 3m 19s

Incrementar el flujo sanguíneo, mejorar el drenaje linfático y aumentar ligeramente el tamaño del pecho son algunas de las bondades del primer sujetador con hidromasaje incorporado.

Desde el nacimiento del famoso "wonderbra", pocas innovaciones habían surgido en el mundo de la lencería: parecía que todo ya estaba inventado. Sin embargo, el nacimiento de sujetador con hidromasaje incluido ha supuesto una auténtica revolución en el cuidado del pecho, ya que además de ser una prenda cómoda para la sujeción de las mamas, otorga beneficios para su salud.

"Se llama Hidrosens y es el primer sujetador activo del mundo, que además de aumentar ligeramente el pecho, proporciona un suave y delicado masaje gracias a la cámara de aire y la hidrocápsula flotante que lleva incluido", ha explicado Alfonso Pérez Carballo, consejero delegado de la firma.

Sin necesidad de utilizar ni pilas ni batería, la firma Teleno ha lanzado al mercado el primero del mundo con hidromasaje, capaz de realizar un suave masaje que aumenta el flujo sanguíneo y mejora el drenaje linfático, de tal manera que la mujer siente alivio y bienestar.

Para el desarrollo de esta prenda, la empresa española ha empleado años de investigación para desarrollar la tecnología DCT -doble capa- , capaz de moldear el pecho y otorgarle una forma natural, redondeada y sexy.

Los senos, una de las partes más delicadas de la anatomía femenina, requieren cuidados diarios para mantenerlos sanos y bellos. Por ello, la creación de esta íntima prenda está respaldada por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, que se ha encargado de evaluar los beneficios del sujetador.

"Incrementa el flujo sanguíneo, mejora el drenaje linfático, previene la caída del pecho y otorga confort y bienestar: son las bondades y virtudes del sujetador", dice el responsable de la firma.

LOS CUIDADOS DEL PECHO


Al no estar sujeto a ningún músculo, el pecho se torna vulnerable. Las mujeres son conscientes y se ocupan y preocupan de mantenerlo en su sitio, bello y firme, pero el embarazo, la lactancia y las oscilaciones hormonales femeninas le convierten en el caldo de cultivo perfecto para que ley de la gravedad se asiente sobre él.

El pecho, cuya función principal es amamantar al bebé, sufre transformaciones a lo largo de la vida. En la adolescencia adquiere el desarrollo, con cada ciclo menstrual varía su tamaño y en el embarazo y durante la lactancia aumenta varias tallas, cambios que modifican la firmeza del pecho y que requieren extremar su sujeción y cuidados.

La sociedad española de ginecología y obstetricia recomienda utilizar "jabones neutros" para evitar las alteraciones en el "ph" de la piel y geles con agentes emolientes que suavicen la dermis de la zona.

Son aconsejables las duchas circulares de efecto frío-calor, y terminar con agua fría para otorgar turgencia a los tejidos de las mamas.

Es importante realizar una exfoliación suave para eliminar las células muertas de la zona y así facilitar la penetración de cremas hidratantes y tónicos tensores y reafirmantes.

Mantener el busto erguido de forma natural implica colocar la espalda recta, los hombros hacia atrás y los omoplatos apretados, postura que permite sacar pecho y sujetar las mamas.

Procura evitar el ejercicio físico brusco como la equitación, es preferible actividades más suaves como pilates, yoga o natación para ayudar a mantener el busto en un lugar envidiable y privilegiado.