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Entrenando en verano

Entrenando en verano
3m 22s

El verano es una época en la que las actividades deportivas al aire libre suelen darse cita, los días son más largos y el clima invita a salir a montar en bicicleta, jugar al tenis, patinar, correr… a pesar del calor, es la mejor época del año para entrenar, eso sí, deben tenerse en cuenta ciertas precauciones y recomendaciones.

1.- Entrenar a primera hora de la mañana o última de la tarde

Si se entrena en las horas centrales del día, cuando más calor hace, el rendimiento disminuye, es debido a que el organismo desvía parte de la sangre a refrigerarse, traduciéndose en menor flujo sanguíneo a los músculos. Sumado a que las elevadas temperaturas provocan mayor sudoración y pérdida de agua, la fatiga aparecerá antes y el riesgo de deshidratación será mayor.

El mejor momento para practicar deporte será a primera hora de la mañana o última de la tarde.

2.- Adaptarse al clima

El calor requiere de un tiempo de adaptación, probablemente los primeros días de entrenamiento el organismo se agotará con más rapidez, y es por ello que durante el período de adaptación debes hacer sesiones de entrenamiento más suaves y cortas, permitirán que tu organismo se adapte con más facilidad y de forma progresiva a la temperatura, además de a la humedad, si te ejercitas en zonas costeras.

3.- Adaptar la alimentación

Resulta fundamental adaptar la alimentación al clima caluroso, requerirás beber bastante más agua, zumos, frutas frescas y verduras, en definitiva, alimentos que proporcionen la hidratación necesaria, evitando aquellas comidas o guisos demasiado pesados.

Es absolutamente necesario beber mucha agua antes, durante y después del entrenamiento aunque no se sienta sed, evitarás la deshidratación y te adaptarás con mayor rapidez al calor. Recuerda beberla fresca ya que los líquidos fríos son absorbidos más rápidamente.

Si el calor es excesivo y además la práctica deportiva se realiza en zonas costeras con un elevado grado de humedad, las bebidas isotónicas son altamente recomendables.

4.- Ropa ligera y de tonos claros

La mejor manera de ayudar al cuerpo a refrigerarse es vestir con ropa ligera y cómoda de tejidos transpirables, sudarás menos. Además, las prendas han de ser en tonos claros, estos reflejan los rayos solares y propician que el cuerpo se sienta más fresco.

No olvides proteger la cabeza del calor del sol con una gorra, igualmente en tonos claros y de un tejido transpirable.

-Por último, te facilitamos la receta básica para elaborar cómoda y fácilmente en casa, una bebida isotónica que acelerará la recuperación y con la que podrás disfrutar de tu entrenamiento con mayor energía y seguridad:

Bebida isotónica (Suero isotónico)

Ingredientes:

  • 1 litro de agua mineral
  • Zumo de un limón (se emplearán 2 unidades si son pequeños)
  • 1 cucharada de azúcar
  • Una pizca de sal marina
  • Una pizca de bicarbonato sódico

Elaboración:

Mezclar perfectamente todos los ingredientes y verter en una botella cuya capacidad sea igual, o todo lo similar que sea posible, al volumen de líquido que se agrega, de esta forma el aire alojado en la botella será mínimo, logrando evitar la pérdida de vitamina C.
Cerrar muy bien y consumir fresco, antes, durante y después del entrenamiento.