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Por un bronceado sano y seguro

Evitar las horas centrales en las que luce el astro rey y hacer uso de los protectores solares es lo más seguro para no arriesgar la salud y beneficiarse de las virtudes del sol.

6m 54s
EFE

Bajar la guardia ante el sol tiene sus consecuencias, pero parece que aún no sabemos cómo protegernos. Saber cómo convivir y disfrutar sin riesgos del sol es la asignatura que verano tras verano nos queda pendiente.

Prepara tu piel durante el invierno

A veces nos olvidamos del cuidado de la piel durante el invierno, sobre todo a nivel corporal, y al acercarse el verano nos preocupa como si nunca antes hubiera estado ahí.

Los cuidados de la piel deben ir dirigidos hacia una buena higiene, con el producto adaptado al tipo de piel y no olvidar, en ningún caso, la hidratación que mantendrá nuestra epidermis en las condiciones optimas para defenderse de las agresiones diarias.

Suplementos

Podemos preparar nuestra piel antes de la exposición solar para mejorar su estado, obteniendo un bronceado en las mejores condiciones. Por ejemplo, un aporte extra de betacarotenos, que preparan y potencian el bronceado, también tocoferoles, como fuentes de vitamina E antioxidante, y ácidos grasos esenciales, pueden ser una buena elección. Igualmente, no debemos olvidar realizar una exfoliación facial y corporal, una o dos veces por semana dependiendo de nuestro tipo de piel, para estimular la regeneración celular por eliminación de las células de la última capa de la epidermis. De esta manera, el bronceado que obtendremos será más uniforme.

Hay que tener en cuenta que estos suplementos son beneficiosos, pero no son protectores solares y no pueden sustituir al fotoprotector.

Químico, mineral, orgánico... ¿Qué filtro solar es el más adecuado?

Mientras la cultura del bronceado persiste, lo más inteligente es proteger y salvaguardar la piel dando la espalda a los rayos ultravioletas. Evitar las horas centrales en las que luce el astro rey y hacer uso de los protectores solares es lo más seguro para no arriesgar la salud y beneficiarse de las virtudes del sol.

Los filtros solares están dirigidos a diferentes consumidores y tipos de piel. Ellos son los que nos previenen de las quemaduras y los cambios degenerativos de la piel que causan los rayos ultravioleta.

Según como actúen se clasifican en físicos y químicos. Los primeros actúan sobre la radiación reflejando la luz y se puede decir que actúan a modo de pantalla. Los más utilizados son el óxido de zinc, el dióxido de titanio y la mica. Los químicos lo que hacen es absorber la radiación solar y captan la energía transformando su estructura molecular.

Sin las precauciones debidas, tomar el sol en un auténtico pecado y no precisamente venial. Médicos y dermatólogos están cansados de advertir que el sol es el primer causante del cáncer cutáneo, cada día más presente en la sociedad a pesar del uso de los fotoprotectores.

Ante el sol, el único mecanismo natural de defensa de la piel es la melanina, sustancia que se produce en los melanocitos y que son los responsables del color de la dermis y de su protección. En función de la cantidad y de la calidad de la melanina, la piel tendrá mejor o peor defensa.

Por lo general, las pieles oscuras disfrutan de mayor cantidad de melanina que las blancas. La alimentación rica en carotenos y la vitamina C colaboran en la producción de melanina. "Las zanahorias, los melocotones, los kiwis, las naranjas, las fresas, la calabaza, las judías verdes y las verduras de hoja ancha protegen a la piel de los efectos nocivos de los rayos ultravioletas", dice Leticia B. Carrera, experta en nutrición clínica.

"No resulta imprescindible someterse a la rayos del sol para conseguir sus beneficios", afirma la doctora Carmen Fariña, dermatóloga de la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid. Es suficiente un paseo de media hora para sintetizar la vitamina D, fundamental para fijar el calcio en los huesos, evitar la osteoporosis, despertar el optimismo, aplacar el estrés, combatir la ansiedad y luchar contra el acné.
 
¿Cómo es posible adquirir exclusivamente la virtudes y bondades del sol? "Es muy sencillo, tan sólo se requiere utilizar fotoprotectores, evitar las horas centrales del sol, hidratar muy bien la piel y vigilar los nevus y lunares", explica el médico estético José Antonio de Iturriaga.
 
En contra a lo que se pueda pensar, el cielo nublado deja pasar los rayos UVA y UVB del sol, ya que las nubes únicamente detienen los rayos infrarrojos, por lo que una exposición solar en esas condiciones puede producir quemaduras serias, ya que no se tiene sensación de calor.

Lo ideal es disfrutar del sol, que no tomarlo de manera salvaje. Una fotoprotección alta, aplicada 30 minutos antes, es la única forma de pasear segura por la ciudad, la playa o disfrutar de una jornada en la montaña, lugar donde los rayos ultravioletas tienen mayor protagonismo.

"Nacemos con un capital solar que se debe administrar desde que se es un bebé. Bajo ningún concepto se puede exponer al sol a un niño menor de tres años", advierte el doctor Miguel González Nebreda.

"Al niño se le tiene que proteger con una camiseta, un sombrero y unas gafas, además de la crema con factor de protección, que, por obligación se debe renovar cada dos horas y hacer hincapié sobre rostro, nariz, orejas y nuca", dice el especialista en dermatología general y prevención de cáncer cutáneo. 

Tomar el sol con responsabilidad

Los productos autobronceadores, las cremas hidratantes con factor de protección, los cosméticos que refrescan y actúan como bálsamos y los propios protectores solares ayudan a disfrutar del sol con responsabilidad.

Lo cierto es que un suave y delicado bronceado favorece mucho. Por lo que, si se quiere lucir un piel canela, no queda más remedio que tomar el sol de manera inteligente y protegiendo las zonas más sensibles como la nariz, el contorno de ojos, el cuello, la parte posterior de las rodillas y el empeine de los pies.

El pecho y los glúteos son áreas corporales delicadas y muy sensibles que hay que proteger en extremo, si se desea hacer "topless" o nudismo integral. Ante el astro sol, el cabello es el gran olvidado. "Naturales o teñidos, durante la exposición hay que aplicar un fotoprotector adecuado al tipo de cabello. Tras su lavado, aplicar hidratación y nutrición", dice el peluquero y estilista Michel Meyer.

Con ingredientes hidratantes, reafirmantes y suavizantes, los autobronceadores permiten disfrutar de un bonito tono dorado sin sufrir largas horas al sol. "Son los mejores cómplices para exhibir un bronceado atractivo y seguro. Eso sí, es imprescindible preparar previamente la dermis eliminado las células muertas mediante una exfoliación", dice Susana Arribas, jefe de prensa de Biotherm.

En función del fototipo cutáneo se debe escoger el protector, que, además de hacer frente a las radiaciones ultravioletas, tiene que ser resistente al agua y al sudor. Las nuevas fórmulas incluyen ingredientes que luchan contra el envejecimiento, mientras se disfruta del sol y del agua, por ejemplo el nuevo solar "Age Control SPF 30, de Lancaster".

Especialista del cuidado de la piel, Shiseido lanza al mercado nuevas fórmulas para hidratarla, reconfortarla y darle una dosis de calma y confort tras su exposición al sol. "Alter Sun Intensive Recovery Emulsion" restablece la hidratación y flexibilidad de la piel del cuerpo y de la cara, y le "ofrece una reconfortante sensación de frescor", dice Rosalía Cogollo, relaciones públicas de la firma japonesa.

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