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Consejos y cuidados para la ropa (lavado, planchado...)

Para conservar nuestras prendas y complementos textiles favoritos, es de suma importancia conocer los cuidados específicos que requiere cada tipo de tejido. ¡Toma nota!

7m 46s
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Gtres

Para conservar nuestra ropa favorita y complementos textiles es de suma importancia conocer los cuidados específicos que requiere cada tipo de tejido. Te mostraremos las instrucciones de lavado, secado y planchado que requieren los principales tejidos de forma general para que se conserven en perfecto estado. Los consejos ofrecidos para el cuidado de cada tejido son generales, no olvides revisar la etiqueta de la prenda con las indicaciones de lavado, planchado y conservación:

Acetatos

Lavado: Recomendado el lavado a mano o a máquina a bajas temperaturas. No retorcer.
Secado y planchado: Dejar que estas prendas se sequen de forma natural. No centrifugar.

Consejo: No usar detergentes biológicos.

Algodón

Lavado: A máquina, permitiendo altas temperaturas. Separar siempre la ropa blanca de la de color.
Secado y planchado: Se puede centrifugar o tender. Evitar que las prendas se sequen por completo y se facilitará el planchado.

¡Truco! Para recuperar la blancura en las prendas de algodón, introduce en la lavadora una red o bolsita porosa con trozos de cáscara de limón en su interior antes de lavar. El limón blanqueará la ropa de algodón que ha perdido blancura con el uso.

Consejo: Si la prenda además de algodón contiene otras fibras, se recomienda el lavado según la más delicada.

Acrílicos

Lavado: El lavado a máquina siempre a bajas temperaturas suele ser el más aconsejado y habitual.
Secado y planchado: Asegurar que la prenda una vez lavada no tiene un exceso de agua.

Consejo: Conviene lavarlos frecuentemente ya que absorben olores con gran facilidad.

Brocados

Lavado: Recomendado el lavado a mano con agua fría o limpieza en seco. No retorcer.
Secado y planchado: Planchar siempre por el revés sobre una toalla para proteger los bordados.

Consejo: Evitar aplastar el pelo del brocado que se levantará en el lavado.

Cachemir

Lavado: Siempre a mano y en agua fría con jabón perfectamente disuelto. No retorcer.
Secado y planchado: Secar de forma natural. Planchar a muy baja temperatura mientras la prenda aún esté húmeda.

Consejo: Tejido de alto coste que merece un cuidado específico.

Pana

Lavado: Según indique la etiqueta podrá lavarse a mano o a máquina y, siempre del revés.
Secado y planchado: Planchar del revés cuando el tejido aún esté húmedo. Se podrá alisar el pelo con un paño suave. Coloca las prendas en el armario cuando ya estén completamente secas.

Consejo: Tejido muy resistente que ha de lavarse con cuidado para evitar aplastar el pelo.

Tela vaquera

Lavado: Conveniente lavar a máquina por separado hasta comprobar que no destiñe. Lavar del revés.
Secado y planchado: Planchar cuando la prenda aún esté bastante húmeda y utiliza la plancha bien caliente. Se trata de un tejido muy resistente.

Consejo: Comprueba que el tejido no destiñe introduciendo un paño blanco junto a la prenda vaquera, el paño recogerá el color desteñido. Si sale blanco se podrá unir con otras prendas sin riesgo.

Encajes

Lavado: Se han de tratar las manchas antes de lavar a mano con un detergente muy suave. Descartar la lejía para que el tejido no amarillee. Si quieres recuperar la blancura original de las prendas de encaje, déjalas durante toda una noche a remojo en agua tibia con sal. Al día siguiente, lava con un detergente para prendas delicadas. Quedarán perfectas.
Secado y planchado: Secar en horizontal sobre una toalla blanca y lejos de la luz directa del sol.

Consejo: Es muy delicado y se ha de lavar y secar con sumo cuidado y mimo.

Piel y ante

Lavado: En algunos casos se permite el lavado a mano. Posteriormente se protegerán con un aerosol específico.
Secado y planchado: Mantén el buen aspecto de la prenda frotando el ante con un cepillo u otro trozo de ante.

Consejo: En pocas ocasiones se permite el lavado. Revisar la etiqueta.

Lino

Lavado: Se permite el lavado a máquina a altas temperaturas. Tejido muy resistente.
Secado y planchado: Planchar cuando la prenda aún esté bastante húmeda. Evita las arrugas utilizando almidón.

Consejo: Si la prenda es de color, comprueba la solidez del mismo planchando la prenda con vapor entre dos paños finos blancos, si el paño se tiñe no has de unirlo con prendas blancas en la lavadora.

Seda

Lavado: Lavar a mano en agua tibia. Algunas prendas permiten el lavado a máquina a bajas temperaturas, revisa la etiqueta.
Secado y planchado: Tender de forma natural y planchar cuando la prenda aún esté húmeda.

¡Trucos! Para evitar que con el paso del tiempo las prendas de seda pierdan su blancura y amarilleen, ponlas en remojo durante un par de horas en leche desnatada antes de lavarlas a mano. Además, evitarás que tus pañuelos de seda pierdan color si los lavas en agua con limón y añades al último aclarado una cucharada de azúcar.

Consejo: Se trata de un tejido muy delicado al que hemos de proporcionar los cuidados específicos. Las prendas de seda no deben retorcerse nunca con las manos y deben secarse a la sombra tanto si son blancas como de color.

Lana

Lavado: Estas prendas en ocasiones podrán lavarse a máquina. Revisa la etiqueta.
Secado y planchado: Secar en horizontal o tendida. No centrifugar si se lava a máquina. Evitarás los antiestéticos brillos que aparecen en las prendas de lana o de mezcla de lana y otras fibras artificiales al plancharlas, si colocas entre la plancha y el tejido un trapo de algodón.

Consejo: Requiere lavar y secar con cuidado para evitar perder la forma de la prenda. Se recomienda lavar siempre las prendas de lana con agua templada o fría y jabón neutro. Nunca utilices agua caliente, pues encogerían. Para las lanas de color, añade unas gotas de vinagre en el último aclarado.

Trucos caseros para el cuidado y mantenimiento de prendas y tejidos

  1. Un truquito muy sencillo y eficaz para prendas desteñidas: podrás recuperar el tono original de tu blusa favorita sumergiéndola en una infusión de hojas de laurel ya fría.
  2. Para conseguir unas prendas más blancas, añade en el último lavado una cucharadita de bórax por cada 10 litros de agua. Si tienes algunas sábanas o prendas blancas que han amarilleado después de estar guardadas, añade al agua del último aclarado una cucharadita de aguarrás y dos cucharadas de alcohol de quemar. Quedarán impecables. Eso sí, no recurras a este truco con frecuencia para evitar el deteriororo de las prendas. Una fórmula mucho más respetuosa con los tejidos que puedes probar, consiste en sumergir la ropa blanca en leche fría, dejar reposar durante un rato y después lavar la prenda normalmente. También funciona fenomenal poner las prendas a remojo en un barreño con agua, bicarbonato y zumo de limón al menos un par de horas. Después, procede a lavarlas como de costumbre. Si alguna de tus cortinas ha amarilleado, puedes recuperar su blancura original con facilidad, solo tienes que lavarlas normalmente y después dejarlas en remojo durante unas horas en agua fría en la que hayas disuelto un sobre de levadura. Quedarán como nuevas.
  3. Además, si se ha quemado levemente una prenda con un cigarrillo pero no se ha hecho agujero, frota la zona afectada con media cebolla, deja la prenda en remojo con agua fría y después lava como corresponda según el tejido. El mismo truco sirve para blanquear una prenda que amarillea tras haber dejado la plancha más tiempo del recomendable.
  4. Las prendas de terciopelo recuperarán su apresto y aspecto originales, si se cuelgan al aire libre los días de ambiente húmedo. Para limpiarlas, cepilla la superficie con un cepillo suave para eliminar los restos de polvo. Después, bastará pasar una esponja humedecida en alcohol. Deja secar. Quedarán impecables.
  5. Para cuidar las prendas delicadas y además evitar que pierdan sus tonos originales, lávalas con jabón de escamas y un chorrito de vinagre.
  6. Introduce las medias en una bolsa de tela muy fina o bien en el interior de alguno de los bolsillos de una prenda. Después podrás meterlas en la lavadora sin riesgo de que se puedan hacer carreras.
  7. Puedes eliminar aquellos olores fuertes y persistentes que hayan adquirido las prendas, añadiendo junto al detergente que emplees para el lavado, un vasito de bicarbonato.
  8. Por último, no desesperes si te encuentras con un chicle pegado a una prenda de ropa que no sale con nada. Coge la prenda, métela en una bolsa de plástico, ciérrala bien y déjala una hora en el congelador. Conseguirás eliminar el chicle sin esfuerzo.
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