
La cantante de Fireworks siempre sorprende. Desde que el pasado año lanzara su clip California Gurls con una estética que hacía las delicias de los más golosos, Perry comenzó a convertirse en todos sus shows en una muñeca de azúcar. En el concierto que dio en París, Perry parecía una de esas piruletas con forma de corazón que tanto nos gustaban de pequeños. Cantó todos su éxitos, se dejó la piel, o el envoltorio del caramelo, y la gente la vitoreó.