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Evita que tu relación de pareja se enfríe

¿Sientes desde hace tiempo que te estás distanciando emocionalmente de la persona que amas? ¿La insatisfacción, el tedio e incluso el malestar están cubriendo de sombras el vínculo entre ambos? Quizá uno de los dos se está despidiendo interiormente de la relación, y aún se esté a tiempo de remediarlo.

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Pareja - Gtres

A lo largo de los meses y los años, los vínculos amorosos sufren altibajos y encontronazos naturales que los ponen a prueba. A veces la intensidad o frecuencia de los conflictos o desavenencias, impulsa a la pareja a preguntarse si vale la pena seguir adelante.

"Lo nuestro ya no funciona como antes, cuando estábamos más unidos y nos entendíamos mejor, incluso sin palabras. La complicidad entre nosotros casi se ha esfumado, apenas quedan destellos de lo que fue. No tengo demasiadas ganas de estar a su lado y todo me da igual, no me entusiasma", confiesa Marta.

Por su parte, Enrique, su actual pareja siente algo similar y afirma: "La mutua atracción ha ido dando paso a la indiferencia compartida. No nos divertimos, y ni siquiera discutimos. Los días se suceden, casi iguales los unos a otros. Los vivimos sin ilusión. Creo que ya no sentimos el fuerte amor de los primeros tiempos". Pero ¿qué ha sucedido, dónde se nos ha quedado perdido…?

"Al principio todo iba fenomenal. Sentíamos que éramos el uno para el otro, que estábamos predestinados a envejecer juntos. Vivíamos una maravillosa historia de amor, un cuento de hadas. Pero últimamente algo no va bien. Antes sentíamos que estábamos muy unidos, pero ahora, a veces, nos separan enormes distancias, abismos y silencios… ¡no sé qué hacer!", se quejaba Ernesto Javier.

Testimonios como estos son muy frecuentes en las consultas de los psicólogos de pareja, y todos tienen un común denominador: indican que nuestra pareja necesita una profunda revisión, porque sus miembros han comenzado a alejarse el uno del otro, como dos barcos que antes navegaban a la par y aún están a la vista recíprocamente, pero siguiendo ahora rumbos diferentes.

En la mayoría de las relaciones amorosas las cosas no son blancas o negras, sino que su día a día transcurre en medio de claroscuros, en los que se alternan los momentos endiablados, con las experiencias paradisíacas. Aún así, para que la relación progrese, debe predominar el bienestar sobre el malestar, es decir, que ofrezca a sus miembros más alegrías que dolores de cabeza.

"Parece que la mayoría deseamos una relación afectiva satisfactoria, estable y duradera, pero la realidad nos demuestra que si sumamos las rupturas y las parejas no satisfechas, se salva del deterioro sólo un pequeño porcentaje de las relaciones", señala la psicóloga Lucía Sutil.

La experta define "el despido interior", como el cúmulo de circunstancias que van sumiendo a los miembros de la pareja en la falta de motivación y el desánimo, mientras cumplen con sus obligaciones mínimas para mantener las apariencias: "un proceso largo en el que la insatisfacción y la frustración, van distanciando las expectativas e ilusiones del inicio de la relación con la realidad de la convivencia".

Peleas habituales. Dificultades sexuales. Rutina y aburrimiento. Relaciones tóxicas. Expectativas diferentes. Conflictos domésticos…. Ante estas realidades el "día a día" de muchas parejas suelen oscilar entre el cielo y el abismo, entre avances, retrocesos, contradicciones y claroscuros, que les confunden y les dificultan ver su situación y tomar decisiones.

Hay que decidir qué hacer, y además ¡cuánto antes! Pero las cosas no suelen estar muy claras. ¿Cuáles son los problemas de fondo que nos afectan? ¿La solución pasa por seguir adelante y corregir el rumbo o no queda más remedio que seguir cada uno su propio camino?

¿Es amor real o solo aparente?

¿Qué sucede cuando la relación de pareja es únicamente una fachada y el amor y la complicidad sólo aparentes? ¿Podemos hacer algo para no caer en ello, o remediarlo cuando ya está sucediendo? Según Lucía Sutil, existen varias claves para conseguir una relación de pareja agradable y duradera, así como estrategias para superar la situación causante de que la pareja sólo se manifieste como una fachada.

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"La relación de pareja no es fácil y tiene momentos amargos, pero en la pareja estamos acompañados, nos sentimos queridos, podemos desarrollar nuestro amor y compartir con la otra persona un proyecto de vida", explica Sutil.

Advierte que "si nos encerramos en nuestros problemas con una actitud pasiva, pensando que nuestra pareja ha cambiado sin tener derecho a hacerlo, esto puede ser el inicio del despido interior. Una actitud pasiva y victimista no deja que la relación fluya, desde la comunicación, la confianza y el amor".

"A la vida hay que ir buscándole buenos momentos, ya que somos bastante expertos en buscar los malos. Y no se trata sólo de buscar ratos agradables, sino de provocarlos para compensar las tendencias negativas a las que a veces estamos predispuestos", señala la experta.

Para hallar y generar buenos momentos en el día a día, la psicóloga sugiere reconocer los logros de nuestra pareja, conseguir puntos de encuentro tanto en la obligación como en la diversión, ser detallista, demostrar nuestro cariño y amor hacia la otra persona, a través del contacto y las caricias.

"Hacer planes juntos es necesario y satisfactorio, lo cual es más fácil si se conocen los gustos y preferencias de la otra persona. Además, si tenemos la suerte de escuchar alabanzas por parte de nuestra pareja y le correspondemos, es difícil caer en el despido interior", señala la experta. 

"Las parejas deben poner en marcha su radar positivo, atentas a lo bueno y capaces de registrar todos esos espacios de satisfacción, por pequeños que sean, y también provocarlos. Esto es fundamental en el amor", destaca Lucía Sutil.

¿Merece la pena seguir juntos?

"La salida depende de cada situación, una de las tácticas más eficaces para aclararse y salir de la disyuntiva, y tener presente las opciones de que se dispone consiste en analizar cuidadosamente la realidad que vive aquí y ahora la pareja, en lugar de la que le gustaría tener o la que tuvo alguna vez",  señala la experta en conflictos y conciliación, Carmen Retuerce.

"Hay que comprobar si la relación significa lo mismo para los dos; puede que para uno la pareja equivalga a "estabilidad y comprensión", mientras que para el otro la pareja sea sinónimo de "pasión, aventura, vivir al día"", comenta la experta.

Para esta especialista, si no hay intereses u objetivos que se puedan compartir habría que preguntarse si merece la pena seguir juntos. Es el caso de los "noviazgo eternos", en los que la expectativa de uno de consolidar la relación casándose o viviendo juntos choca con la falta de compromiso del otro.

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"En cambio, cuestiones como los problemas de comunicación, las desavenencias sexuales, la falta de estímulos y la rutina, con las que tropiezan todas las parejas, pueden resolverse sobre la marcha, sin llegar a la ruptura", según Retuerce.

También opina que, a veces, "es útil tomar distancia de la situación y mantener una separación temporal para darse un tiempo para pensar si se quiere o no continuar con la relación y así poder ver las cosas con perspectiva para aclararse y decidir".

Si después de analizar la situación uno de los miembros de la pareja constata que está con una persona "tóxica", lo mejor, según la psicoterapeuta, "hay que abandonar la relación sin mayor pérdida de tiempo porque resultará cada vez más perjudicial".

"Una persona "tóxica" es aquella que quiere poseer nuestro amor en exclusiva, nos infecta con su negatividad, nos aflige con su actitud o no nos deja crecer, o quien no se muestra contenta con nuestros  éxitos, pone barreras a nuestros esfuerzos para ser feliz o que, como norma habitual, trata de vencernos, disgustarnos, dañarnos o desanimarnos", matiza esta experta en conflictos.

Pensando soluciones, buscando salidas

Para decidir si vale la pena continuar con la relación o conviene terminarla, los psicólogos aconsejan hacerse algunas preguntas clave: ¿Estoy dispuesto a hacer todo lo posible para resolver los conflictos? ¿Si pongo fin a la relación tendré posibilidades de establecer un nuevo vínculo sentimental con otra persona? ¿El deterioro de la relación se debe más a motivos prácticos de convivencia que a razones emocionales, como la falta de amor, cariño o pasión? ¿Los beneficios de seguir con la relación superan a sus costes?

De todos modos -según Retuerce- "antes de dejar el vínculo, hay que intentar solucionar los problemas, de lo cual puede salir reforzada la relación".

La mayoría de las parejas tropiezan con problemas similares, que se transforman en bolas de nieve que aplastan la relación si progresan pero pueden solucionarse si se atajan al principio, dialogando y trabajando juntos.

"Ante la falta de comunicación, hay que aprender a escuchar e informar de forma adecuada, interesándose en lo que diga el otro, sin remontarse al pasado ni recurrir a generalizaciones, sin quejarse ni leer los pensamientos del otro", dice la especialista.

Otro punto que causa roces es el reparto de las tareas domésticas. Por ello, según Retuerce, "es aconsejable que colaboren los dos, analizando primero qué tareas de orden y limpieza gustan más o menos a cada uno y cuáles detestan y después distribuyendo el trabajo, respetando la manera de hacer de cada uno".

"También es fundamental dedicar un tiempo a cuidar la relación, fomentando algunos intereses compartidos y otros individuales, y evitando caer sistemáticamente en la inactividad y en el exceso de televisión", señala Carmen Retuerce.

Para cuando los conflictos se producen en la cama, la experta propone una acción directa: "hay que hablar claramente sobre las preferencias, fantasías y frecuencias sexuales, sin pudores ni tapujos; muchas veces la falta de deseo obedece a una falta de conocimiento de las necesidades mutuas. Todo está permitido, siempre que ninguno se vea obligado a hacer lo que no le apetece".

Para mantener encendida la llama de la pasión basta con aplicar un poco de imaginación y creatividad, y sobre todo tener presente que se está compartiendo la vida con la persona que ama, y con la que ha decidido experimentar y vivir juntos, lo bueno, regular y malo de la existencia. Basta con recordar que es la misma persona por la que sentías pasión al principio de la relación.

Otra forma de alimentar la pasión mutua consiste en cuidarse y ser uno mismo, ocupándose de las propias necesidades y proyectos y disfrutes personales. De esa manera, al sentirse cada uno feliz con sus propia vida, irradiará un atractivo y un optimismo que mantendrá la pasión en alto.

Para finalizar, la experta comenta que "si los problemas de pareja se deben a la rutina y aburrimiento, hay que tener presente que después del estado de gracia inicial, o enamoramiento, que dura de cinco meses a dos años, suelen aparecer la rutina y el tedio. Darse mutuamente pequeñas sorpresas y seguir descubriendo las facetas del otro, pueden ser buenos remedios para la apatía y la desgana".

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Las 5 claves para evitar conflictos en la pareja

En muchas ocasiones podemos estar cometiendo errores en nuestra relación de pareja sin darnos cuenta, que pueden desencadenar una ruptura, presta atención a estos consejos para evitar conflictos:

Tratar de imponer a la pareja nuestros gustos y/o hábitos

Forzar a la pareja a que comparta tus gustos y aficiones puede provocar demasiada presión y podrá abrir una grieta en la relación. Se han de respetar los gustos del otro, a pesar de que no se compartan o incluso se rechacen.

Cambiar la personalidad y forma de ser de la pareja

Después de un tiempo de relación es común que tratemos de moldear y cambiar al otro tal y como nos gustaría que fuera. Esta actitud posesiva es negativa para la relación, la pareja se sentirá juzgada y agobiada. Hay que evitar hacer juicios y críticas sobre el comportamiento del otro, ya que la confianza ha de ser mutua y si ambos permanecen en la relación es porque se aceptan mutuamente y no pretenden que la otra persona cambie su forma de ser o actuar.

Complacer siempre a la pareja

El hecho de aceptar todos los planes que te propone tu pareja a pesar de que ni siquiera te apetecen ni te gustan es el mayor de los errores. Ten en cuenta que si lo haces, anulas por completo tu personalidad a cambio de potenciar la de la pareja y a la larga conllevará problemas.

Aprende a decir que no sin gritos ni enfados, verás como la pareja lo entenderá y no ocurrirá nada.

No expresar las necesidades y deseos

La comunicación y la confianza son vitales para la buena marcha de la relación, por lo que es fundamental que la pareja exprese con sinceridad absoluta los gustos, necesidades, opiniones… y se lo haga saber al otro. Es muy conveniente reservar unos minutos al día para hablar de vosotros, de lo que os preocupa etc.

Dejar que la monotonía se instaure en la relación

Es de vital importancia cuidar la pareja a diario, para evitar caer en una monotonía, desgana y aburrimiento que dañarán la relación.

En el sexo, son frecuentes las diferencias en cuanto al ritmo sexual, ciertos prejuicios y monotonía en las relaciones. La clave no es otra que tratar de innovar y llegar a acuerdos para que ninguna de las partes se sienta incómoda.

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Vitaminas para la pareja

Para evitar caer en el círculo vicioso de las peleas interminables, conviene adoptar una serie de hábitos que fortalecen la vida en común: auténticas "vitaminas para la felicidad" compartida:

  • Los problemas no resueltos tarde o temprano salen a la luz. Es un autoengaño pensar que van a desaparecer o resolverse por sí solos. Retornan cada vez con mayor virulencia. "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", e intenta resolver tus desavenencias lo antes posible.
  • En lugar de culpar al otro del deterioro de la relación, intenta hacer todo lo que esté en tus manos para sacarla a flote. Aunque finalmente y a pesar de todos los intentos, se llega a la separación, evitarás sentirte culpable por no haber hecho lo suficiente y te verás más libre para comenzar una nueva relación.
  • Para prestar atención al otro deja de hacer otras cosas y céntrate en la conversación. Y recuerda que nadie es "dueño de la verdad": la opinión de cada persona y su forma de entender la vida, obedece a su visión particular, pero hay muchos puntos de vista diferentes igualmente válidos.
  • Tiempos lúdicos, aficiones, fantasías, proyectos, buenos y malos momentos… Una de las palabras mágicas para que la relación funcione y prospere es "compartir". Entrégate al otro, averigua como se encuentra, que desea, que le hace sentir bien y mal. "La felicidad compartida es doble felicidad, y el dolor compartido es la mitad de dolor", reza un viejo proverbio.
  • Aprovecha las crisis y los conflictos para aprender más el uno del otro, en lugar de verlas como fracasos. En general la vida puede considerarse como un continuo aprendizaje, donde cada traspié aporta su lección.
  • Si te sientes incapaz de hacer frente al conflicto y los problemas te sobrepasan, es conveniente consultar a un experto y, si es necesario, realizar una psicoterapia de pareja o individual, para obtener otras perspectivas y nuevas herramientas para solucionar el asunto.
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