Elige el sujetador que más te favorece

El pecho de cada mujer tiene una forma y unas características únicas que pueden cambiar con los embarazos, las subidas o bajadas de peso o simplemente con el paso del tiempo. Toma nota de las claves para elegir el sujetador que más te favorece y ¡presume de escote!

   10/10/2011 - 18:11 4m 36s
Gtres
Son tantas las opciones que ofrece la lencería actual que resulta fácil perderse a la hora de elegir el sujetador "perfecto". Esta prenda tan íntima y femenina debe ser para ti casi una segunda piel, capaz de mantener la forma natural de tu pecho con absoluta comodidad, realzando, además, su atractivo.

Ten en cuenta que una elección acertada no es sólo cuestión de estética sino también de salud. La  sujeción idónea (ni más ni menos) no sólo mantendrá tu pecho firme sino que evitará malas posturas que puedan causar molestias musculares principalmente en la espalda. Un sujetador que te apriete, con el que se te "claven" los aros, o  que una vez puesto te sobre media copa, no es el tuyo.

La falta de uniformidad en las tallas es uno de los principales problemas a la hora de comprar un sujetador. Cada firma, incluso distintos modelos de una misma marca, puede establecer su propio sistema de tallas, lo que supone un pequeño lío. Debes conocer tus medidas para, partiendo de tus características, solicitar y acertar siempre con la correcta.

Mide el contorno de tu zona pectoral (pasando la cinta métrica por debajo de los senos), así tendrás una primera referencia de tu talla de sujetador, que normalmente oscilará entre los 75 y los 125 cm (perímetro del tórax). Conocido tu contorno, tendrás que averiguar cuál es el tamaño de copa que mejor se adecua al volumen de tus senos: A, B, o C. Estas son las medidas estándar pero actualmente existe una mayor variedad tanto en contornos como en copas. Si tienes como punto de partida, por ejemplo, que tu talla habitual es una 90 B, a la hora de adquirir un nuevo sujetador ésa será la primera que te pruebes, aunque puede que no sea la definitiva.

Otro detalle importante es colocar el sujetador correctamente para comprobar su efectividad. El sostén debe quedarte perfecto abrochándolo siempre por debajo de los omóplatos. Especialmente si tienes mucho pecho, la parte de atrás  tenderá a subirse, perdiendo su función de sujeción y haciendo que los senos "caigan". Si no queda fijo por debajo de los omóplatos, no es el adecuado.

Una vez conocida tu talla habitual no dudes en pedir asesoramiento en las tiendas especializadas sobre modelos específicos como los push up, los indicados para las prácticas deportivas, la lencería de encaje, los sujetadores de media copa horizontal (perfectos para vestidos con escote de barco) o los llamados "plunge" (con copa en forma de V para escotes pronunciados). En estos casos, tu talla puede variar ligeramente. No caigas en el error de adquirir la que usas siempre. Pruébate el sujetador (indispensable) y pregunta sobre otras posibilidades, porque, aunque, tu contorno sea el mismo, puedes necesitar, para ese modelo concreto, una copa diferente.

Son muchas las horas en las que llevas puesto un sujetador, de ahí la importancia de que te sientas absolutamente cómoda con él (no debes notarlo). En este sentido, ten en cuenta los cambios de tu propio cuerpo y no dudes en sustituirlo por otro en el momento en el que detectes que te molesta. Un aumento o disminución de peso, un embarazo (tiempo en el que necesitarás un sujetador específico) o simplemente un incremento de volumen y sensibilidad durante los días previos a la menstruación pueden requerir un cambio en tu lencería.
Simone Perele
Además de sentirte cómoda, seguro que también quieres verte bien y que tu pecho resulte atractivo. Hay sujetadores que pueden hacer "maravillas" a la hora de resaltar la belleza de los senos consiguiendo además escotes irresistibles. Por ejemplo:

1.
Si tienes mucho pecho decídete por uno de máxima sujeción y copa reforzada pero sin relleno. ¡Ojo! debe ser la propia prenda (su "armazón") la que sujete y no los tirantes.

2. Para el caso contrario, senos pequeños, los sujetadores tipo push up, wonderbra o el novedoso aumentax consiguen resultados espectaculares, elevando y juntado el pecho de forma que aumentan visualmente una o dos tallas.

3. Senos muy separados. En este caso elige un sujetador con refuerzos laterales que los "empuje" hacia el centro. Otra buena idea es optar por uno que se abroche por delante, algo que además resulta muy sexy.

4. Si los tienes demasiado juntos y quieres conseguir que se marque mejor su separación para conseguir un escote más atractivo, tienes sujetadores que incorporan un pieza central de tela reforzada para mantenerlos separados.

5.
Para redondear un pecho con tendencia a forma de pera, los sujetadores con aros o los de media copa son los más aconsejables.
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