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Estética dental. Soluciones para lucir una sonrisa perfecta

¿Te acompleja el color, la forma o la disposición de tus dientes? Descubre las distintas técnicas que podrás elegir para corregir definitivamente cualquier defecto en tu sonrisa.

3m 52s
Gtres

Una sonrisa bonita y agradable es una magnífica carta de presentación y uno de los "puntos" del rostro que mejor pueden transmitir, frescura, armonía y juventud. Tener los dientes blancos, correctamente alineados y sin imperfecciones es un deseo común. La genética influye, especialmente en el tamaño, la forma o el color de los dientes pero para mantenerlos impecables, la higiene bucodental es imprescindible.

Aun realizando todos los cuidados necesarios para su correcto mantenimiento, esa sonrisa "de cine" no es siempre fácil de conseguir o mantener. El paso del tiempo, que puede producir el deterioro del esmalte, de las encías o de determinadas piezas; los defectos congénitos, como los dientes demasiado pequeños, salientes o con antiestéticos espacios y el consumo de algunos alimentos, tabaco o medicamentos, que en ocasiones producen manchas, son algunas de las causas que pueden estropear cualquier sonrisa causando un importante deterioro en el conjunto de la imagen.

No se trata únicamente de un tema estético. Unos dientes poco estéticos pueden influir en la propia seguridad y autoestima haciendo que prefiramos no sonreír demasiado.

La nueva odontología

Afortunadamente, los tiempos en los que se iba al dentista únicamente ante un dolor de muelas o por un problema aún más grave han pasado. En la sociedad actual, donde la imagen es tan importante, una sonrisa sana y bonita no es un lujo o capricho sino casi una necesidad. La gama de tratamientos a nuestro alcance para corregir las pequeñas imperfecciones más comunes son cada vez más rápidos, seguros, eficaces y asequibles.

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Si estás decidida a conseguir una sonrisa que deslumbre, tienes múltiples opciones capaces de dar solución a cualquier problema, siempre con la consulta previa al especialista. Por ejemplo:

Reconstrucción estética

Es una de las técnicas que más ha evolucionado en los últimos años. Tener un diente mellado o con una fisura es uno de los problemas estéticos (no sólo estético) que más pueden deslucir una sonrisa. Las resinas que se utilizan actualmente para la reconstrucción dental permiten resultados absolutamente naturales, adaptándose al color de los dientes de cada paciente y haciendo posible un moldeado perfecto para conseguir la forma exacta deseada.

Carillas de composite o porcelana

Son una "maravilla" capaz de devolver a cualquier sonrisa toda su belleza, produciendo un cambio estético realmente visible y efectivo. Son perfectas para solucionar problemas como los dientes manchados, el excesivo espacio interdental (los huecos) e incluso para modificar la forma de determinadas piezas como los dientes muy pequeños o afilados (conoides). No son exactamente fundas, sino finísimas láminas que se adhieren perfectamente al esmalte, respetándolo sin dañarlo en absoluto, tapando las manchas, ensanchando el diente (reduciendo así los espacios) o alargándolos (en el caso de dientes pequeños).

El resultado salta a la vista y la transformación resulta espectacular. Las carillas de porcelana tienen una duración de entre 10-15 años y no requieren cuidados específicos, sólo mantener la higiene bucodental normal y acudir a revisiones periódicas (como se debería hacer en cualquier caso).

Blanqueamiento dental

Es uno de los tratamientos más demandados porque unos dientes blancos son garantía de sonrisa bonita. El láser es la técnica más utilizada para llevarlo a cabo con garantías y en muy pocas sesiones (en algunos casos, con una es suficiente). Con él se consigue abrir los microporos de los dientes para que los productos químicos blanqueantes consigan oxigenarlos obteniendo así el resultado deseado. En ocasiones, estos tratamientos aumentan temporalmente la sensibilidad dental, algo que, con un dentífrico adecuado, desaparece a las pocas semanas.

Ortodoncia "invisible"

Quedan muy lejos aquellos "aparatos" con hierros y elementos seguramente efectivos pero muy poco estéticos. Los tradicionales brackets han dado paso a otros como los hechos con cristal de zafiro (no se manchan), los que imitan a la perfección el color del diente o las discretísimas férulas o fundas que alinean los dientes de manera cómoda y progresiva. En pocos meses estos "alineadores" hacen que los dientes demasiado salientes vuelvan a su sitio con las mínimas molestias y con absoluta garantía de higiene. Sonrisa perfecta en muy poco tiempo.

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