Buscar

¡Apúntate a la dieta del sol para adelgazar y broncearte a la vez!

¿Sabes cómo conseguir un bronceado atractivo, duradero, sano, que capte todos los beneficios de los rayos del astro más veraniego y te permita bajar de peso?

4m 44s
En verano, los días no transcurren sino que corren a toda prisa para hacernos creer que el descanso, el relax y el sol que disfrutamos no existe y no es más que un espejismo...

Los paseos, las caras relajadas, las sonrisas y el bronceado suelen ser las visiones más comunes durante el período estival. Decimos "suelen" porque no todo el mundo cuenta con vacaciones, ni descansa, ni está más feliz que habitualmente y una gran mayoría no logra, por más que lo intente, broncear su piel como le gustaría.

Sin embargo, aunque para las otras opciones hoy no podemos darte una solución mágica, conseguir ese tono moreno de piel que tanto ansías no es tan complicado si sabes cómo hacerlo.

No se trata de que tomes el sol durante más tiempo, ni aproveches las horas con mayor intensidad lumínica, ni prescindas de la protección adecuada a tu piel... ¡ni tengas que acudir al solarium o a los socorridos autobronceadores! ¡No!

Únicamente debes seguir un truco muy sencillo: tener muy presentes en tu día a día los betacarotenos ya que, con ellos, no solo acelerarás tu bronceado sino que conseguirás que este sea más duradero e intenso. Además, también podrás bajar peso de forma sana... ¿te apetece enterarte de todos los detalles de esta dieta 2x1?

¿Qué son los betacarotenos?

Se trata de pigmentos vegetales de color amarillo, naranja o rojo que, tras ser ingeridos, se transforman en el hígado y en intestino delgado en vitamina A. A partir de ese momento su principal función será la de antioxidante por lo que protegerá tu organismo para que potencie al máximo los beneficios del sol sin riesgos. Además de su función preventiva, estos principios ofrecen muchas otras propiedades para tu salud. ¡Toma nota!:
  • Protegen ante las radiaciones solares.
  • Neutralizan los radicales libres causados por el sol.
  • Potencian los efectos de los protectores solares y ayudan a evitar las temidas quemaduras.
  • Previenen la aparición de enfermedades cardíacas.
  • Ayudan al sistema inmunitario a aumentar el número de linfocitos.
  • Contribuyen a disminuir el riesgo de padecer cánceres.
Ten en cuenta que, a pesar de sus virtudes, debes tener cuidado ya que si ingieres una dosis excesiva puedes aportar a la piel, especialmente a las blancas, un tono anaranjado muy poco agradable.

¿Alimentos amarillos, naranjas y rojos?

A modo orientativo, debes saber que los alimentos con mayor cantidad de betacaroteno son aquellos que presentan un color amarillo, naranja o rojo, así que busca opciones en estos tonos:
  • Los que contienen un mayor índice de este componente son la zanahoria, el mango, la remolacha, la calabaza, la naranja, la mandarina y el melón.
  • También aportan betacaroteno el pimiento y las verduras de hojas verdes como la lechuga, la espinaca, el perejil, el repollo y la acelga.
  • El tomate, el maíz, el brócoli, la yema de huevo y el kiwi contienen, además de este principio, alfacaroteno, una sustancia que además de colaborar con el bronceado protege de los rayos solares nocivos.

La dieta del sol... ¡en una semana!

A continuación, te mostramos el menú semanal para que puedas llevar a cabo la dieta del sol. Recuerda, además, beber al menos dos litros y medio de agua al día y... ¡un vaso grande de agua en ayunas cada día! Presta atención, además de ayudarte a conseguir tu bronceado ideal este verano... ¡bajarás peso y disfrutarás comiendo!

Lunes

Desayuno: Zumo de naranja y una taza de té con leche.
Comida: Carne a la plancha con ensalada de berros, zanahoria y un huevo cocido.
Merienda: Té y un par de mandarinas.
Cena: Melón.

Martes

Desayuno: Yogur con cereales y miel.
Comida: Filete de carne a la plancha con puré de zanahorias.
Merienda: Un par de kiwis.
Cena: Arroz con pimientos, tomate y maíz.

Miércoles

Desayuno: Zumo de mandarina y una taza de té con leche.
Comida: Pescado a la plancha con ensalada de lechuga.
Merienda: Una naranja o un kiwi.
Cena: Revuelto de espinacas con zanahorias.

Jueves

Desayuno: Zumo de naranja con zanahoria y una taza de té con leche.
Comida: Gazpacho y pollo a la plancha.
Merienda: Yogur con frutas.
Cena: Ensalada mixta.

Viernes

Desayuno: Yogur con una cucharadita de germen de trigo.
Comida: Pescado cocido con pimientos rojos asados y zanahorias gratinadas.
Merienda: Ensalada de frutas.
Cena: Zumo de tomate.

Sábado

Desayuno: Zumo de naranja y kiwi.
Comida: Pollo con pimientos cocidos.
Merienda: Cerezas, fresas o uvas.
Cena: Arroz con zanahorias, maíz y trocitos de tomate crudo.

Domingo

Desayuno: Zumo de mandarina y zanahoria y una taza de té.
Comida: Pescado al horno con guarnición de acelgas y pimientos.
Merienda: Una naranja o una manzana.
Cena: Arroz con zanahorias, pimientos y tomate.
Temas relacionados  ››  

Te puede interesar