Después de que ayer se celebrara su boda civil, los Príncipes de Mónaco se han dado el “sí, quiero”, o mejor dicho el “oui”, en una ceremonia religiosa en el Patio de Honor del Palacio Grimaldi, en el que cada detalle estaba colocado de manera exquisita para la ocasión.
Los invitados han ido llegando al lugar poco a poco a través de una alfombra roja en la que se han visto miembros de la realeza europea así como modelos, diseñadores, actores y jefes de Estado que no han querido perderse el gran acontecimiento.
Aunque los verdaderos protagonistas del desfile han sido los miembros de la Familia Real de Mónaco, que han llegado minutos antes de que el novio, el Príncipe Alberto II, hiciera su entrada en el patio del palacio.
Las Princesas Carolina y Estefanía han acaparado todas las miradas a su llegada y han posado junto a sus hijos pequeños pero, los más elegantes han sido los tres hijos mayores de Carolina de Mónaco: Andrea y Pierre Casiraghi, ambos con frac, han asistido a la boda de su tío junto a sus respectivas novias, Tatiana Santodomingo y Beatrice Borromeo, y la belleza de Carlota Casiraghi, con un vestido rosa palo de Chanel, ha eclipsado a su novio, Álex Dellal.