Seguir una alimentación sana y equilibrada es indispensable para prevenir enfermedades, incrementar tus niveles de energía y evitar los kilos de más. ¡Descubre las claves de una alimentación equilibrada!
El primer paso para comenzar una alimentación más sana es conocer la esencia del concepto “
dieta equilibrada”, que no es otro que
darle a tu cuerpo los nutrientes que necesita, tanto en variedad como en cantidad, conforme a tus requerimientos físicos y condiciones individuales, como el
sexo o la edad.
Sin embargo, nuestra alimentación se aleja cada vez más de una
dieta saludable,
con frecuencia nos excedemos con las grasas, la bollería industrial, embutidos y carnes rojas, aumentando nuestra vulnerabilidad frente a las enfermedades y favoreciendo el exceso de peso.
Las claves de una dieta equilibrada
Prioriza los alimentos de origen vegetal
Los alimentos que debes consumir con más frecuencia son los de
origen vegetal, tales como hortalizas, frutas,
legumbres y
cereales. Mientras que los de
origen animal ricos en grasas como las carnes rojas, embutidos, huevos, mantequilla o el queso, deben reducirse en la
dieta diaria.
Por otra parte, existen algunos alimentos que deberían limitarse a un
consumo “ocasional”. En este grupo encontramos los dulces, aperitivos fritos o salados, bollería industrial y bebidas azucaradas.
Las claves de una alimentación sana y equilibrada
1. Come pan,
cereales y pasta, preferentemente
integrales, varias veces al día para mantener los niveles de energía estables y asegurar un aporte de
fibra suficiente.
2. Introduce en tu
dieta verduras y hortalizas a diario. Al menos 400 gramos por día.
3. Reemplaza las carnes grasas por
pescado, aves de corral o carnes magras.
4. Sustituye los lácteos enteros por sus
versiones bajas en grasa y sal. Es una buena opción optar por los yogures y leches elaborados con
soja, pues te ayudarán a regular los niveles de
colesterol.
5. Limita la ingesta de dulces y
elimina por completo la bollería industrial.
6. Acostúmbrate a cocinar con
poca sal, idealmente, procura tomar una cantidad no superior a una cucharadita de sal diaria. Para evitar la temida
retención de líquidos, emplea
especias naturales para dar sabor a tus platos y utiliza
sal hiposódica.
7. No te excedas con el alcohol. Algunos estudios apuntan que
las mujeres no deberían tomar más de una bebida alcohólica al día, ya que metabolizan peor el alcohol.
8. Descubre las formas de cocinar más sencillas:
al vapor, al horno, al microondas o a la parrilla. Los alimentos guardan mejor sus nutrientes y su sabor con estos métodos culinarios, además de conseguir reducir grasas añadidas.