Los tonos dorados están de rabiosa actualidad. Conoce las claves para conseguir el look más favorecedor y glamuroso para que tu rostro brille durante los meses más fríos del año.
Esta temporada, las diferentes firmas cosméticas apuestan por un
maquillaje que combina a la perfección elegancia y naturalidad.
Los tonos dorados, ocres, bronce y caramelo marcan las nuevas propuestas encaminadas a iluminar el
rostro dándole además un discreto toque de sofisticación.
Los clásicos colores del otoño: marrones, terracotas o sepias juegan a innovar, con absoluto acierto, fundiéndose con
matices dorados que recuerdan al verano y a esa piel saludable y
bronceada por el sol.
Con el nuevo
look otoñal, los ojos cobran protagonismo con una
mirada intensa y misteriosa; los labios se muestran naturales pero bien perfilados y con un toque de gloss;
las bases son ligeras y de acabado poco compacto y los
polvos iluminadores se convierten en el producto estrella de la temporada para un
rostro fresco y natural que brilla con luz propia. Los dorados no quedan relegados a la noche sino que forman parte del
maquillaje diario al que aportan un toque de glamour que resulta de lo más atractivo, siempre aplicándolo de manera correcta, tal y como te indicamos a continuación.
Ojos
Con ayuda de los tonos dorados la mirada irradia luminosidad. De día prueba a combinarlos con marrones más o menos intensos o incluso con tonalidades melocotón y anaranjadas. Para maquillarlos correctamente sin caer en excesos, utiliza en primer lugar el
eyeliner para resaltar la línea de las pestañas superiores e inferiores. A continuación tienes
varias opciones para aplicar las distintas sombras, por ejemplo:
1. Extiende el tono más oscuro en todo el párpado móvil (color café, berenjena, chocolate…). A continuación aplica el tono dorado (cobre, ocre, vainilla…) en el arco superior, bajo la ceja. Con ayuda de un pincel pequeño y duro haz
un ligero difuminado en el que se funda la sombra inferior con la superior. Si quieres, difumina también el ángulo externo del ojo para conseguir un ligero efecto
smoky eyes.
2. Otra buena idea para iluminar la mirada es aplicar la sombra dorada en la zona central del párpado. Aplica tu tono marrón, gris o negro favorito y, a continuación, con pincel o incluso con tus propios dedos coloca ese punto de luz en el centro del párpado difuminándolo ligeramente, ¡verás que excelente resultado! Para una mirada aún más impactante aplica
otro discreto toque de dorado en el área del lagrimal y bajo las pestañas inferiores (el contraste con el delineador oscuro queda fantástico).
3. Una tercera fórmula “magistral” para conseguir una mirada profunda y llena de luz es jugar con las sombras realizando
un suave degradado desde la zona interna del párpado hacia el exterior, aumentando la intensidad a medida que nos alejamos del lagrimal. Es decir, en este caso, los tonos dorados ocuparían la mitad interior del ojo (hacia la nariz) y los más oscuros la zona externa. Si además los difuminas prolongando el color hacia las sienes, obtendrás una irresistible
mirada felina.
Elijas la opción que elijas recuerda que esta temporada
el lápiz delineador resulta indispensable y la máscara de pestañas no puede faltar como toque final del
maquillaje de ojos.
Labios y pómulos
Absoluta
naturalidad. En un
maquillaje de diario no es recomendable “sobrecargar” por lo que si tus ojos son los protagonistas, elige para tus labios tonos suaves que aporten dulzura al
rostro (resultaría excesivo tonos dorados en los ojos y labios demasiado intensos). Colores como
el caramelo, el sepia, el melocotón o el bronce (mate) son algunas de las novedades para este cálido otoño en el que también surgen con fuerza, para la noche, las barras labiales con acabado
“metalizado”.
En cuanto a los pómulos, se imponen dos tendencias que tienen en común el
acabado de aspecto muy natural. Para las pieles más blancas, los suaves rosa palo y los tonos coral sientan fenomenal, mientras que para las de tez más morena, la gama de los terracota resulta perfecta. En ambos casos,
los polvos iluminadores con destellos en oro o cobrizo ponen en toque final a un
maquillaje de otoño deslumbrante.