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Reparar la piel mientras duermes

Reparar la piel mientras duermes
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Para lucir una piel sana y luminosa es imprescindible dormir bien, ya que el sueño está directamente relacionado con la hormona del crecimiento y con la renovación celular, reparando los daños que se hayan producido durante el día por el efecto del sol, el viento, la contaminación o el estrés. Un buen descanso es uno de los mejores trucos de belleza y un método eficaz para atenuar los signos de envejecimiento.

COSMÉTICA NOCTURNA

Mientras la cosmética de día protege tu cutis, la de noche la repara prolongando su juventud. A fin de conseguir una reparación de la piel más efectiva y profunda, los cosméticos de noche son tus aliados. Mima tu piel antes de dormir y notarás la diferencia.

Limpieza de la piel

El primer paso de tu ritual de belleza nocturno es una correcta higiene de la piel que dé paso a la posterior aplicación de cosméticos.
Limpia cada noche la piel del rostro en profundidad con toallitas limpiadoras, geles, jabones o lociones, que eliminen por completo los restos de maquillaje y suciedad acumulados durante el día.

Recuerda que una vez por semana es recomendable realizar una exfoliación suave de la epidermis.

Aplicación de los cosméticos de noche

Una vez la piel limpia y receptiva, es el momento de aplicar los cosméticos adecuados a cada tipo de piel. Si es normal, puedes elegir una textura en gel hidratante, si es muy seca, agradecerás una crema densa, nutriente y muy humectante, que sea capaz de reducir inmediatamente el exceso de sequedad y tirantez. Por el contrario, si la piel es mixta o grasa, apuesta por un fluido o un serum hipoalergénico y no comedogénico.
En cualquier caso, aplícalo mediante un ligero masaje con la yema de los dedos en rostro y cuello.

No puedes olvidar la reparación de la delicada piel del contorno de ojos, cuya musculatura registra una altísima actividad durante el día. Elige un buen gel o crema de contorno de ojos y aplica en el párpado inferior, desde el interior hacia el exterior, efectuando con las yemas de los dedos suaves y repetidos toques hasta su completa absorción.

En este momento estarás lista para disfrutar de un merecido descanso, tu piel… dedicada a su regeneración.