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¡Manzanas! Consejos para su compra y conservación

¡Descubre cómo elegir las mejores manzanas y conservarlas en perfecto estado!

2m 31s

No siempre es fácil elegir las mejores manzanas, por ello, te ofrecemos una pequeña guía para la compra de este conocido fruto y unos útiles consejos para su óptima conservación. ¡Te asegurarás de elegir las mejores piezas y disfrutarlas al máximo!

Guía de compra y conservación de las manzanas

Guía de compra

  • Los frutos deben ser frescos, maduros, enteros y con la piel íntegra.
  • Una buena manzana debe tener la piel tersa, dura al tacto, sin ceder ante una leve y suave presión. Durante estas pruebas hay que tener cuidado de no abollar los frutos, porque algunas variedades como la Fuji son especialmente sensibles a las manipulaciones.
  • Los frutos más sabrosos, que emanan un perfume suave y agradable, son también los que están en su punto de maduración.
  • Tanto que las manzanas se distribuyan de forma ordenada (como en el caso de la categoría Extra o Superior) o a granel, es necesario comprobar que lleven una etiqueta o un sello de calidad que certifique su procedencia, el tipo de categoría, el calibre mínimo y máximo.
  • La belleza del producto no está necesariamente relacionada con su valor. Los llamados "lunares de las manzanas" o su coloración no homogénea por ejemplo, son solo pequeñas alteraciones estéticas de la piel, que no afectan a su sabor. Se deben a oscilaciones bruscas de la temperatura que los frutos han sufrido en la planta: para defenderse de las mismas, las manzanas se cubren con estas pequeñas marcas, que en realidad son áreas ricas en antocianos y polifenoles.
  • Las manzanas de gran tamaño son ricas en pulpa, pero hay que tener cuidado porque tienden a pudrirse más rápidamente. Si no se van a consumir todas juntas, es mejor elegir frutos de menor tamaño, para evitar despilfarros.

¿Cómo conservar las manzanas?

  1. Las manzanas se conservan bien en entornos frescos y ventilados. Lo ideal es guardarlas bien extendidas en cajas de madera cubiertas de papel, controlando de vez en cuando que no haya ningún ejemplar muy maduro que corra el riesgo de pudrirse.
  2. Si hay que conservarlas durante largo tiempo, se recomienda colocar en el local donde se guardan una palangana ancha y baja, llena de agua. Esto sirve para impedir que los frutos se resequen y se encojan. La piel arrugada no tiene un bonito aspecto, pero la pulpa es especialmente dulce porque los azúcares se han concentrado.
  3. Si hay que conservar las manzanas durante mucho tiempo, se puede recurrir a un método antiguo: sumergir el pedúnculo en cera líquida, para conservar mejor la pulpa del fruto.
  4. Cuando sobran trozos de manzana, evitarás que se oxiden poniéndoles unas gotitas de zumo de limón. Si lo prefieres, añade un poco de sal sobre el corte y también conseguirás que las manzanas cortadas se oxiden.
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