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Cómo cuidar la zona íntima en verano: factores de riesgo y claves de higiene

Descubre los factores de riesgo y las claves a tener en cuenta al cuidar la zona íntima, especialmente en verano.

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Gtres
Durante el verano, debido al exceso de humedad por la piscina, la playa, la utilización de ropa ajustada etc, aumentan las vulvovaginitis (inflamación o infección de la vulva y la vagina), es por ello que para prevenir patologías en tu zona íntima en esta época, se hace necesario extremar la higiene y tener en cuenta algunas sencillas claves.

Tal y como nos informa la ginecóloga Sheila Argüelles, “Cuando hablamos de higiene íntima aludimos a la higiene de la zona genital externa: vulva y vagina. La zona genital interna se autolimpia, por lo que solo en condiciones especiales, cuando existe alguna patología y con la prescripción de un ginecólogo, se debe hacer algo distinto”.

En lo que respecta a las afecciones más comunes en la zona íntima, la vulvovaginitis es motivo de hasta un 20% de las consultas diarias en ginecología, con pacientes que sufren inflamación, picor o escozor de la zona genital externa. La causa de estas afecciones no es otro que una alteración en el flujo, medio que defiende la zona íntima mediante una flora vaginal que genera ácido láctico. Este ácido láctico, que produce un pH ácido de entre 4,5 o 5, defiende la vagina de infecciones.

¿Qué factores alteran el delicado equilibrio de la flora vaginal?

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Son numerosos los factores que pueden cambiar ese pH vaginal y producir molestias: “Algunos cambian exclusivamente por la edad o el momento del ciclo. Otros por determinadas condiciones, como la toma de antibióticos o anticonceptivos orales. Por último, hay factores relativos a hábitos, como mantener humedad en la zona vaginal al ir a la playa, piscina o jacuzzi; utilizar salva-slips, compresas y tampones; no cambiarnos la ropa rápidamente cuando hacemos deporte; utilizar productos que lleven mucho perfume; la depilación, el láser, cuchilla o crema depilatoria; determinados deportes de fricción, como el ciclismo o la equitación; las relaciones sexuales y el uso de preservativo o la higiene inadecuada, tanto por exceso como por defecto. Todos ellos son factores que incrementan la irritación en la zona”, concluye la experta.

La higiene íntima adecuada, clave de prevención

En cuanto a higiene íntima, en el equilibrio está la clave. “Lo ideal sería lavar la zona genital externa entre 1 ó 2 veces al día, nunca por encima de eso”, puntualiza la doctora.

En lo que respecta al producto a utilizar, en general deben emplearse aquellas formulaciones más suaves, que respeten el mecanismo de defensa que tiene la zona vaginal y no resequen en exceso. De hecho, actualmente existen productos específicos, aunque en España sólo el 9% de las mujeres recurre a productos específicos para su higiene íntima, frente a por ejemplo Italia, donde lo utilizan hasta un 69% de mujeres.