La grasa corporal suele ser uno de los mayores obstáculos a la hora de perder peso. Descubre tu problema y actúa donde más lo necesitas.
No todas las mujeres presentan el mismo problemas de peso. En algunos casos se necesita quemar grasas
de una forma generalizada, mientras que en otros, solo tenemos que actuar en la grasa
que se localiza especialmente en el
abdomen o la que ingerimos de forma puntual.
Así, una vez determinado tu problema, solo tendrás que marcar tu objetivo. A continuación te proponemos algunas de
las mejores alternativas naturales para actuar justo donde más lo necesitas.
Quemar grasa sin perder músculo
Si lo que necesitas es perder grasa de las zonas en las que ésta se almacena y no puedes permitirte perder masa muscular, el extracto de
“Citrus aurantium” o naranja amarga, es tu solución.
Se ha comprobado que
su extracto ayuda a perder peso mediante un doble mecanismo de acción: por un lado el aumento del gasto calórico y por el otro su efecto quema-grasa.
Grasa abdominal
Cuando la grasa se acumula en el
abdomen, creando los antiestéticos michelines, tu solución es el
“CLA” (Ácido Linoleico Conjugado), un ácido graso esencial de la serie omega 6 que se encuentra en diversos alimentos (lácteos y carnes de vacuno), sin embargo, la producción alimentaria actual, así como nuestros hábitos alimenticios, nos proporcionan un aporte muy pobre en ácido linoleico conjugado.
Numerosos estudios demuestran que
ayuda a reducir la grasa y el diámetro abdominal con la consiguiente pérdida de peso. Su gran ventaja es que además,
ayuda a aumentar la masa muscular, al tiempo que ejerce un eficaz efecto “anti-yoyó”.
El mecanismo de acción sobre los lípidos que ejerce el CLA, también resulta muy beneficioso sobre el
colesterol y los triglicéridos.
Contra los excesos
Existe un complemento particularmente útil en caso de excesos puntuales tales como las comidas de trabajo, cenas con amigos, una
boda… se trata de
“Chitosán”.
Se trata de una
sustancia derivada de la Chitina que se encuentra en el caparazón de distintos crustáceos como el cangrejo, la langosta y la gamba. Su principal particularidad es
su capacidad de absorción: hasta un 30% de la grasa aportada por la
dieta. Al tener las propiedades de una fibra, no se digiere, es decir,
no aporta ninguna caloría.
¿Picas entre horas?
¿Eres de las que le resulta imposible frenar los impulsos golosos y las ganas de picotear? Tu solución es la
“Garcinia cambogia”. El secreto de este fruto indio reside en su piel, muy rica en Ácido Hidroxicítrico (AHC), una sustancia muy interesante en el control del
apetito.
Además,
reduce la transformación de los azúcares en grasa, que es su forma natural de almacenamiento.
Diversos estudios han demostrado que
el AHC permite una disminución del peso corporal y una reducción del tamaño de las células grasas (adipocitos).