En cremas, estofados, guarniciones, deliciosos postres... Las castañas son un fruto de otoño muy energético y con múltiples posibilidades en la cocina. Aquí te damos algunas ideas riquísimas y muy sencillas para que las disfrutes al máximo.
Múltiples propiedades
Este fruto seco es
el preferido durante la época más fría del año. Y no sólo se toma en
Halloween o el puente de Todos los Santos, tal como marca la tradición, sino durante toda esta temporada.
Y es que ofrece una
gran cantidad de propiedades para el organismo. Su elevado contenido en
fibras las hace especialmente recomendable para evitar el
estreñimiento, y son
ricas en vitamina B, potasio y hierro, mientras que son bajas en grasas. Sin embargo no es recomendable abusar en su consumo porque su porcentaje de azúcares es superior al de otros frutos secos.
Marrón glacé
Esta receta es más propia de la
cocina francesa e italiana. Parece fácil pero
debe hacerse minuciosamente para que el resultado quede crujiente y sea una golosina. Se pelan las pestañas, se confitan a fuego lento y, finalmente, se glasean con almíbar y bastante azúcar. Se dejan reposar durante todo un día.
Acompañando a pavos y carnes
Junto a carnes, pavo, pollo... quedan perfectas en una gran cantidad de
recetas. Por ejemplo, el
pato con peras y castañas con salsa al cava, donde las dejaremos cocer, las pelaremos y luego las repartiremos junto al resto de la olla mientras se hace el pato. Quedarán muy gustosas si las troceamos para que estén algo más pequeñas y las mezclaremos con la salsa.
Esta misma receta sirve para un estofado porque las castañas
saben muy bien con otras hortalizas y verduras de temporada. Y con pavo, pollo o conejo al darle un sabor diferente al plato.
Tartas de castañas
Donde más se utiliza este fruto para
cocinar es en los
postres. Así,
podemos realizar ricas tartas de castañas, acompañadas de chocolate o vainilla. Os aconsejamos una receta bien sencilla, donde pelaremos las castañas y las coceremos para, seguidamente, pasarlas por la batidora o pasapurés. Luego se mezcla con mantequilla o vainilla, siempre en función de los ingredientes que queramos añadir.
Posteriormente, ponemos la masa en un molde y la dejamos descansar en el frigorífico durante unas 2 horas. En este caso, la serviremos fría o del tiempo, pero también puede hacerse al horno. El truco es que nos quede una masa de castañas bien fina y rica.
Cremas de chocolate y castañas
Suelen estar
deliciosas y mejor si se sirven frías. Basta con cocer las castañas a fuego lento, las retiramos y las batimos junto con leche, chocolate y otras
especias, como la canela. Podemos dejar la crema reposar en el frigorífico para servirla después en diversas copas aderezando con castañas crudas.