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Vinos y platos en armonía

Vinos y platos en armonía
3m 15s

A pesar de que la elección del vino es un asunto muy personal, es importante respetar cierta armonía de sabores a la hora de combinarlo con los distintos platos, ya que ciertas uniones podrían delatar una falta de gusto, y en cierta forma impedir degustar el plato y apreciar la calidad del vino elegido con la intensidad deseada.

ENTRANTES, PRIMEROS PLATOS Y PESCADOS

Sin duda, el vino blanco se impone a despertar el paladar al inicio de la comida. Dada la amplia variedad que se dispone, veremos qué tipo de entrantes y primeros corresponden de forma armoniosa al carácter del vino elegido.

Mariscos

  • Con las vieiras, mejillones y almejas, los vinos blancos con cuerpo como los riojas, son los más indicados.
  • Para acompañar las apreciadas ostras, los vinos blancos frescos como el Albariño, son una apuesta segura.
  • El resto de mariscos admiten gustosamente vinos blancos jóvenes y afrutados como los del Penedés.

Pescados

  • Los pescados blancos de carne muy fina como el lenguado, lubina y rodaballo, pueden acompañarse con vinos blancos jóvenes y afrutados. También son muy agradables con los finos o manzanillas.
  • Si se servirán ahumados, nada mejor que un buen cava seco.
  • Respecto a los pescados que tienen un sabor muy pronunciado como la caballa, y otros pescados azules de sabor intenso, los tintos con cuerpo son los más adecuados.

Verduras

  • Las vegetales y hortalizas, así como quiches, empanadas y tartas saladas con base de verduras, aceptan bien los vinos blancos con cuerpo como los riojas, a no ser que se prefiera optar por un clarete o incluso un tinto, a condición de que sean muy ligeros.
  • En el caso de las setas y las trufas, resulta ideal elegir un gran vino tinto reserva.

CARNES, AVES Y CAZA

Para los platos principales a base de carnes, el vino tinto es el protagonista. Veamos las mejores combinaciones.

Asados de cerdo, ternera y cordero

  • Para este tipo de asados, los tintos Valdepeñas poco criados son una apuesta perfecta.
  • En guisos de carnes blancas, los vinos tintos de Rioja son los mejores compañeros.

Asados de carne roja

  • Aceptan los vinos tintos con cuerpo, un Rioja o un Jumilla son ideales.

Aves y caza

  • Los platos de aves de corral, admiten vinos tintos ligeros y afrutados.
  • Los gustosos guisos de caza, tales como el civet de libre, combinan muy bien con un gran Rioja.
  • Si se trata de un asado de caza, un tinto del Ampurdán acompañará estos asados con éxito.

POSTRES DULCES

  • Llegados los postres, ocasionalmente puede seguir tomándose vino, sin embargo, como regla general, los platos azucarados admiten mal los vinos, sobre todo los tintos.
  • Las tartas y las crêpes, pueden servirse con vinos blancos olorosos y con grandes vinos licorosos muy dulces como un Pedro Jiménez.
  • Las compotas combinan bien con un moscatel.

INCOMPATIBILIDADES

Existen ciertas uniones imposibles que detallamos a continuación:

Combinaciones prohibidas con vinos tintos

  • Entrantes con vinagreta y cualquier ensalada o verdura acidulada.
  • Quesos cremosos.
  • Crustáceos.
  • Platos azucarados.
  • Frutas ácidas.

Combinaciones prohibidas con vinos blancos

  • Entrantes con vinagreta y cualquier ensalada o verdura acidulada.
  • Asados de carne roja.

Consejo MujerdeElite
Con los entrantes acidulados, encurtidos y cualquier ensalada o verdura elaborada con vinagreta, jamás debe servirse vino, ni tinto ni de cualquier otro tipo. La bebida recomendable es el agua. Algo parecido ocurre con los huevos, que no armonizan con los vinos. De nuevo, nada mejor que beber agua.