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Maridaje de vinos: todo lo que debes saber

Nuestra cocina sería muy distinta si el vino faltara, ya que aporta aroma y sabor en multitud de preparaciones culinarias, salsas, caldos… Pero además, es indispensable tener un conocimiento básico de qué tipo de vino es el más adecuado para cada tipo de plato y las combinaciones que deben evitarse a fin de que nuestra comida sea un éxito rotundo.

   actualizado el 08/12/2019 - 16:35 5m 54s
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Agencias

A pesar de que la elección del vino es un asunto muy personal, es importante respetar cierta armonía de sabores a la hora de combinarlo con los distintos platos, ya que ciertas uniones podrían delatar una falta de gusto, y en cierta forma impedir degustar el plato y apreciar la calidad del vino elegido con la intensidad deseada.

Entrantes, primeros platos y pescados

Sin duda, el vino blanco se impone a despertar el paladar al inicio de la comida. Dada la amplia variedad que se dispone, veremos qué tipo de entrantes y primeros corresponden de forma armoniosa al carácter del vino elegido.

Mariscos

  • Con las vieiras, mejillones y almejas, los vinos blancos con cuerpo como los riojas, son los más indicados.
  • Para acompañar las apreciadas ostras, los vinos blancos frescos como el Albariño, son una apuesta segura.
  • El resto de mariscos admiten gustosamente vinos blancos jóvenes y afrutados como los del Penedés.

Pescados

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  • Los pescados blancos de carne muy fina como el lenguado, lubina y rodaballo, pueden acompañarse con vinos blancos jóvenes y afrutados. También son muy agradables con los finos o manzanillas.
  • Si se servirán ahumados, nada mejor que un buen cava seco.
  • Respecto a los pescados que tienen un sabor muy pronunciado como la caballa, y otros pescados azules de sabor intenso, los tintos con cuerpo son los más adecuados.

Verduras

  • Las vegetales y hortalizas, así como quiches, empanadas y tartas saladas con base de verduras, aceptan bien los vinos blancos con cuerpo como los riojas, a no ser que se prefiera optar por un clarete o incluso un tinto, a condición de que sean muy ligeros.
  • En el caso de las setas y las trufas, resulta ideal elegir un gran vino tinto reserva.

Carnes, aves y caza

Para los platos principales a base de carnes, el vino tinto es el protagonista. Veamos las mejores combinaciones.

Asados de cerdo, ternera y cordero

  • Para este tipo de asados, los tintos Valdepeñas poco criados son una apuesta perfecta.
  • En guisos de carnes blancas, los vinos tintos de Rioja son los mejores compañeros.

Asados de carne roja

Fotolia
  • Aceptan los vinos tintos con cuerpo, un Rioja o un Jumilla son ideales.

Aves y caza

  • Los platos de aves de corral, admiten vinos tintos ligeros y afrutados.
  • Los gustosos guisos de caza, tales como el civet de libre, combinan muy bien con un gran Rioja.
  • Si se trata de un asado de caza, un tinto del Ampurdán acompañará estos asados con éxito.

Postres dulces

  • Llegados los postres, ocasionalmente puede seguir tomándose vino, sin embargo, como regla general, los platos azucarados admiten mal los vinos, sobre todo los tintos.
  • Las tartas y las crêpes, pueden servirse con vinos blancos olorosos y con grandes vinos licorosos muy dulces como un Pedro Jiménez.
  • Las compotas combinan bien con un moscatel.

Incompatibilidades

Existen ciertas uniones imposibles que detallamos a continuación:

Combinaciones prohibidas con vinos tintos

  • Entrantes con vinagreta y cualquier ensalada o verdura acidulada.
  • Quesos cremosos.
  • Crustáceos.
  • Platos azucarados.
  • Frutas ácidas.

Combinaciones prohibidas con vinos blancos

  • Entrantes con vinagreta y cualquier ensalada o verdura acidulada.
  • Asados de carne roja.

Con los entrantes acidulados, encurtidos y cualquier ensalada o verdura elaborada con vinagreta, jamás debe servirse vino, ni tinto ni de cualquier otro tipo. La bebida recomendable es el agua. Algo parecido ocurre con los huevos, que no armonizan con los vinos. De nuevo, nada mejor que beber agua.

Cenas rápidas con vino - Agencias

Cenas rápidas, ¿qué vino elegir?

En invierno, quedarnos en casa, preparar una cena rápida y disfrutar de una copa de vino puede ser uno de los planes más apetecibles. Cada vez son más personas las que después de una dura jornada de trabajo, optan por que se la traigan a casa, una tendencia que ha hecho que la oferta gastronómica se amplíe y, además de las típicas pizzas y hamburguesas, nos traigan a casa platos elaborados o nuestras recetas más tradicionales como la tortilla de patata.

La buena noticia es que tanto pizza, hamburguesas, sushi, empanada o simplemente embutidos maridan estupendamente con vino, solo hay que saber cómo combinarlos. Toma nota y esta noche pasa de una cena rápida a una extraordinaria con vino:

  • Pizza: Este plato italiano cuenta un sinfín de variantes dependiendo de los ingredientes que le pongamos. El vino que nunca falla es un rosado o un tinto joven frutal que nos limpie de tanto queso y orégano.
  • Nachos con guacamole: Los nachos con guacamole maridan con un blanco sobre lías o joven. La untuosidad de esta receta mexicana pide a gritos la frescura de nuestros grandes Albariños, Verdejos, Godellos, Viuras… No sabrás con cuál quedarte.
  • Sushi: En cuanto a la estrella gastronómica japonesa, la mejor opción es un rosado o, en un momento dado, un espumoso. Para los más atrevidos, un fino es una opción novedosa que poco a poco está enamorando en el mercado nipón.
  • Hamburguesas: Si optas por el plato típico norteamericano, recomendamos que lo acompañes con un tinto joven o un crianza.
  • Aceitunas: Las tan socorridas aceitunas, maridan con un blanco, un clarete y, por supuesto, un fino o manzanilla.
  • Embutidos: Si te gusta el jamón, el fuet, el lomo o el chorizo, acompáñalos con un tinto con cuerpo y de crianza.
  • Tortilla de patatas: Un poco más elaborada pero siempre presente en todos los hogares españoles, ya seas de la tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla, este plato marida con casi todo: un rosado, un blanco frutado o un tinto joven e incluso un crianza. Es nuestra receta patria y como tal el vino es su mejor pareja.
  • Empanada: ¿Quién no ha disfrutado alguna vez de este plato gallego? Las más típicas son las de carne y pescado, pero al igual que la pizza, hay cientos de rellenos. Acompáñala con un vino con cuerpo, un tinto con crianza o blanco con barrica, y si es de la tierra mejor.
  • Salados: Ya sean patatas fritas, frutos secos o palomitas, marida todo lo salado con un tinto con poco cuerpo, un rosado sin barrica, un blanco suave, un espumoso o un txakoli.

Con estas cenas rápidas estamos menos tiempo en la cocina y más tiempo disfrutando de una noche de series, de lectura con tu libro antes de dormir o de charla con tu pareja delante de una copa de vino.

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