COLORTERAPIA DE LOS ALIMENTOS
La combinación de colores de forma armoniosa para conseguir equilibro mental y físico es la definición de la Colorterapia, técnica que hasta hace muy poco se utilizaba únicamente en la decoración del hogar a fin de aliviar múltiples dolencias como el estrés, la ansiedad, el nerviosismo o la depresión.
Hoy, los colores llegan a la nutrición, consiguiendo el bienestar físico y mental a partir del color de los alimentos, pues en cada uno de ellos, la naturaleza indica las propiedades y nutrientes que contienen. Una buena elección en el color de los alimentos que se ingieren a diario, constituirá uno de los mejores complementos de la medicina tradicional.
LOS COLORES ENERGIZANTES
Amarillo
Es el color perfecto para comenzar el día, despierta y estimula, siendo muy beneficioso para el aprendizaje y la atención.
En este grupo se encuentran los cereales, plátanos, pomelos, piña, además de todos los alimentos integrales.
Naranja
A nivel emocional simboliza el amanecer, liberador y alegre, alivia estados depresivos y favorece la creatividad.
Las naranjas, mandarinas, zanahorias y calabazas, ayudan a ser más feliz.
Rojo
Los alimentos de color rojo son, según los expertos, los que más energía aportan.
Levantan el ánimo y vigorizan, además de mejorar problemas de tipo dermatológico.
Las fresas, cerezas, pimientos y tomates, forman parte de este grupo.
LOS COLORES TRANQUILIZANTES Y REFRESCANTES
Azul
Los tonos azules poseen propiedades antisépticas, invitan a la calma y ayudan a conciliar el sueño. Disminuyen la tensión y combaten el dolor.
Los apreciados arándanos, disminuyen la ansiedad y tranquilizan.
Verde
Psicológicamente significa la armonía y el equilibrio.
Los alimentos que poseen este color, engloban casi todas las verduras como la lechuga, calabacines, pimientos verdes, guisantes, acelgas… y algunas frutas como las uvas y las peras.
Desde la antigüedad se atribuye esta tonalidad a la naturaleza.
Eliminan toxinas y producen sensación de bienestar y serenidad.
Morado
Es el color espiritual.
Forman parte de este grupo la ciruela, berenjena, col lombarda y remolacha.
Mejoran el funcionamiento del bazo y resultan especialmente beneficiosos en la menopausia y osteoporosis.