El
pelo graso puede llegar a ser desesperante, ya que suele ensuciarse fácilmente, a veces en sólo unas pocas horas, adoptando un antiestético aspecto aceitoso y apelmazado, además de poder sufrir incómodos picores. Por eso, y sin andarnos por las ramas, te informamos de las necesidades de este tipo de cabello y los cuidados que debes ofrecerle.
¿POR QUÉ TENGO EL CABELLO GRASO?
El cuero cabelludo segrega aceites de forma natural para proteger el cabello de las agresiones externas, pero en ocasiones la secreción es excesiva, lo que se denomina como “seborrea”, que puede venir acompañada de una descamación del cuerpo cabelludo, lo que todos conocemos como “caspa”.
Diversos factores pueden contribuir a una mayor secreción de sebo, siendo las variaciones hormonales, la genética y el consumo de ciertos medicamentos, potenciales causantes del exceso de grasa.
CÓMO TRATARLO
Es indispensable lavarlo con los productos adecuados y no demasiado astringentes, ya que pueden incrementar la producción de grasa debido a un efecto rebote. Además, se debe lavar el cabello cuidadosamente y con suavidad, sin frotar en exceso el cuero cabelludo, ya que de hacerlo se estimularían aún más las glándulas sebáceas. Por el mismo motivo, no frotes la
cabeza con la toalla tras el lavado, elimina el exceso de agua envolviendo la
cabeza con la toalla.
Olvida la creencia de que la frecuencia de lavados aumenta la producción de sebo, debes lavarlo cuando lo notes sucio, que dependiendo el caso, puede ser a días alternos o incluso todos los días.
El cabello graso no exime de la necesidad de emplear mascarillas, acondicionadores o productos de acabado, ahora bien, deben ser específicos para
pelo graso o con tendencia a engrasarse. Este tipo de productos contienen activos purificantes que ayudan a controlar la grasa y a mantener el
pelo suelto y brillante más tiempo.
TRUCOS ÚTILES
Uno de los trucos más sencillos y eficaces para evitar el exceso de grasa es utilizar durante el lavado agua templada y terminar aclarando con agua fría. Mantendrás la grasa bajo control y además intensificarás el brillo.
De igual forma debes evitar utilizar el secador con aire muy caliente, utiliza aire tibio o frío.
También es muy importante mantener limpios peines y cepillos, los cuales suelen alojar polvo o productos de acabado que en contacto con el cabello lo ensuciarían prematuramente.