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Cómo cuidar y proteger la salud de piel y cabello en verano

El sol, la piscina y la playa son los protagonistas del verano, pero pueden tener graves consecuencias en la salud de la piel y el cabello. Pon en práctica las orientaciones y consejos que nos ofrecen los expertos para disfrutar del verano sin riesgos.

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Con la llegada del verano comenzamos a pasar largos días bajo el sol, paseando, en las terrazas o disfrutando de un refrescante baño en la playa o en la piscina. Sin embargo, en ocasiones no somos conscientes de los peligros que estas prácticas pueden ocasionar a nuestra salud y nuestro cuerpo si no nos protegemos adecuadamente. El sol puede causar manchas imborrables, sequedad y enfermedades graves como el melanoma. Por ello, resulta indispensable protegerse bien antes y durante cada exposición solar.

En este sentido, Sonia Carazo, experta en medicina natural y Dermocosmética, reconoce que "el sol tiene efectos muy beneficiosos, gracias a la vitamina D que es la encargada de transportar el paso del calcio a los huesos. El consumo de una dieta equilibrada rica en alimentos que contengan esta vitamina (como la leche, huevo, cereales, etc.) y una correcta exposición solar es beneficiosa para evitar enfermedades como raquitismo en niños y osteoporosis en adultos. Pero también hay que conocer sus inconvenientes para saber protegernos como es debido".

Para la Dra. Adriana Ribé, dermatopatóloga, "hay que tener una buena relación con el sol, teniendo en cuenta que no es tu amigo ni tu enemigo. Es importante tener sentido común, aprovechar sus beneficios y evitar sus perjuicios". Según la doctora:

  • Beneficios del sol: sensación de calor, acción antidepresiva y síntesis de vitamina D.
  • Perjuicios del sol: quemaduras, fotoenvejecimiento y cáncer de piel.

Para evitar estos perjuicios del sol y disfrutar sólo de sus beneficios, te ofrecemos unas sencillas pero muy eficaces recomendaciones que debemos seguir para el cuidado de la piel en verano:

  1. Limpiar e hidratar la piel diariamente, un gesto de belleza y salud para la piel, indispensable. Se debe mantener la piel hidratada mediante cremas y aceites que permitan recuperar la humedad perdida. Lo importante es que tengan propiedades hidratantes y emolientes, lo que permite recuperar el agua.
  2. Utilizar siempre protectores solares para la piel antes de salir de casa. El sol también nos afecta en la ciudad. Hay personas que simplemente utilizan factor de protección solar cuando van a la playa, pero los expertos alertan que es igual de importante ponerse protección solar cuando se pasea por la ciudad, se va a tomar algo a una terraza, etc. En definitiva hay que protegerse siempre que nos expongamos al sol. El protector solar ayudará a filtrar las radiaciones ultravioleta A y B, que son perjudiciales para la piel. Además nos ayudará a conseguir un bronceado progresivo y evitar las complicaciones a corto plazo, como las quemaduras, y también consecuencias a largo plazo, como el fotoenvejecimiento o incluso el cáncer de piel. "Lo ideal es utilizar un factor mínimo de 50 FPS, aunque depende del tipo de piel de cada uno. Por ejemplo, para una persona con la piel muy clara o sensible, como la de un niño, es más adecuado el factor más alto", explica Sonia Carazo. Además, los nuevos factores de protección aportan vitaminas para combatir los radicales libres y ácido hialurónico para hidratar.
  3. El protector solar se ha de aplicar cada dos horas. La doctora aconseja aplicar una cantidad adecuada repartida de forma uniforme por todo el cuerpo media hora antes de salir de casa y después, ir repitiendo la aplicación cada dos horas.
  4. Hay que tomar el sol en horarios adecuados. La doctora aconseja exponernos al sol antes de las 11h y después de las 16h y hacerlo de forma gradual. Las horas en las que el sol es más peligroso son de 12h a 15h. Un clásico que no es conocido por todos: también hay que protegerse los días nublados porque los rayos del sol pasan a través de las nubes.
  5. Complementar la protección solar con sombreros, gafas, pareos, etc. Actualmente en el mercado hay incluso camisetas con factor de protección incorporado. Gracias a estos complementos además de protegernos aportaremos un toque "chic" a la protección solar.
  6. Si estamos en la playa o en la piscina, hay que tener en cuenta que el protector que se utilice sea resistente al agua, ya que es importante ir refrescándose cada media hora. Así nos aseguramos que nuestra piel esta protegida en todo momento.
  7. Aunque nos apliquemos factor de protección, la piel se bronceará. Existe la falsa creencia de que si nos aplicamos factor de protección no nos pondremos morenos, pero es falso. Según la Dra. Adriana Ribé, las cremas con factor de protección dejan que nos bronceemos pero de forma saludable y continua evitando quemaduras y consiguiendo un tono más natural y bonito, y además más duradero.
  8. Después de la exposición solar, es muy importante aplicar cremas hidratantes con aloe vera, que hidraten la piel, la reparen y consigan mantener el bronceado más tiempo.
  9. Tener cuidado con los tratamientos de rayos UVA y evitar la depilación láser y la fotodepilación durante los meses de verano.
  10. Cuidar la alimentación consumiendo "fruta y verdura de temporada y alimentos ricos en vitaminas antioxidantes como la A, C y E, y mantener el cuerpo hidratado bebiendo 2 litros de agua al día de manera gradual", señala Sonia. Debe moderarse el consumo de carnes y priorizarse el consumo de frutas y verduras, alimentos ricos en vitaminas antioxidantes como la A, C y E. Esta última es una de las más importantes para el cuidado de la piel, ya que previene la degeneración celular, ayuda en el proceso regenerativo en caso de cicatrices y acné, contribuyendo al aumento del flujo sanguíneo de la piel. Está presente en aceites, frutos secos, en pescados y camarones y en vegetales como el brócoli, la espinaca, los espárragos, el tomate o la zanahoria. Además, incrementar el consumo de agua resulta fundamental. Apuesta por la dieta solar, basada en alimentos que aceleran el bronceado y protegen la piel.
  11. Los nutricosméticos también son una ayuda. Para proteger la piel antes de la exposición solar se recomiendan nutricosméticos con componentes que activen nuestras defensas naturales frente al sol y que contengan, además, vitaminas C, E y D y antioxidantes. Nos protegerán la piel frente al sol, aumentarán nuestra capacidad de exposición solar y algunos, incluso, con caroteno, nos darán un bronceado más uniforme y duradero.
  12. Después de bañarse en piscinas con cloro es recomendable darse una ducha para hidratar la piel. Se puede usar un jabón de pH normal o levemente ácido, que contribuyen a no contraer ninguna infección dermatológica. Además, debes evitar la ropa que pueda causar alergias y los materiales que favorezcan la aparición de hongos. Lo más recomendable: la ropa ligera que cubra la mayor parte del cuerpo.
  13. Exfoliar la piel mientras nos duchamos una vez a la semana, para eliminar las células muertas de la piel y conseguir que al broncearnos sea sobre una piel sana. Esto ayudará a mantener el bronceado durante más tiempo.
  14. Dormir lo necesario. Un adecuado descanso es básico para que nuestra piel luzca fresca y sana. Las células se producen y recuperan su fuerza cuando se duerme, ayudando a mantener la piel en buen estado. Si tienes problemas de insomnio puedes leer el decálogo para combatirlo y disfrutar de un sueño reparador.

Hay una serie de grupos que, según los estudios, tienen más propensión a padecer cáncer de piel y sufrir los efectos negativos del sol: los de piel y ojos claros, quienes se exponen de forma prolongada al sol, los que durante la infancia han tenido episodios de quemaduras solares, quienes tienen historia personal o un familiar directo con cáncer de piel y las personas que presentan muchos lunares. Toma nota de cómo evitar el cáncer de piel.

Siguiendo estos sencillos consejos y nuestros trucos para mantener una piel bronceada durante todo el verano, obtendrás un bonito tono de piel morena sin ningún tipo de riesgos para tu salud.

Gtres

¿Cómo proteger el cabello del sol?

Del mismo modo que cuidamos nuestra piel, también hay que cuidar nuestro cabello, para protegerlo de los daños del sol y el agua. Así, resulta indispensable conocer algunos trucos para mantener el pelo sano y bonito en verano, antes, durante y después del sol:

  • Evitar el uso de tintes durante los meses de verano.
  • Aclarar siempre el pelo después del baño en la piscina o en la playa.
  • Usar un champú suave y aplicar acondicionadores y mascarillas reparadoras después.
REPORTARTE/ISDIN
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