Así evitarás el divorcio tras el verano y reforzarás la relación de pareja

Por: Alicia Marín

Cuando más rupturas amorosas se producen es tras los meses de verano. Elegir el lugar de descanso, los amigos, la repartición de tareas, los hijos, la sexualidad o el qué hacer son algunos de los principales focos de conflicto. Descubrimos las claves para evitar discutir en vacaciones y te damos las pautas para hacer que la relación de pareja salga reforzada.

Consejos para evitar rupturas de pareja tras el verano
Storyblocks
Es un hecho comprobado. Tras el verano y durante el último trimestre del año es cuando más rupturas, divorcios y separaciones se suceden. ¿Por qué? Agosto es el mes por excelencia de las vacaciones, y no siempre salir por ahí varios días con tu pareja es tan bonito como parece. Muchas veces el hecho de pasar juntos las 24 horas del día es suficiente para que se produzcan roces, conflictos y pequeñas peleas.

En toda relación hay discusiones, podría hasta decirse incluso que son necesarias. La diferencia entre las discusiones positivas y las que acaban en desastre anunciado, está en la actitud, en la manera de enfrentarse a ellas. Como nos explica la terapeuta Verónica Rodríguez Orellana, “durante todo el año esperamos las vacaciones con ansias, pensamos que cuando ya tengamos ese anhelado tiempo será el momento de poner las cosas en orden, que las cosas en tiempo de descanso resultarán y por eso las vacaciones suelen ser tan esperadas e idealizadas, pero depende de cómo se encuentre nuestra relación de pareja las vacaciones pueden ser un éxito o la antesala del infierno”.

En algunos casos, las vacaciones puede precipitar la decisión pospuesta de ponerle punto final a la relación. Sin embargo, nunca “la culpa” será de las vacaciones, sino de los conflictos previos o de lo que se encontraba latente y quizás se pusieron de manifiesto al tener que compartir mucho tiempo con el otro. Si la pareja se encuentra en un momento terminal o muy conflictivo entonces, las vacaciones es muy probable que se conviertan en  un infierno.

También es común que las expectativas de las parejas estén dirigidas a que en las vacaciones y precisamente por ese tiempo de convivencia juntos, se tendrá más tiempo para hablar o incluso aumentar el número de relaciones íntimas. Se crean unas expectativas que son perjudiciales y se vuelven precisamente en contra de la propia pareja. “Estas expectativas cuando no se cumplen lo que llevan es a la frustración y al germen de los futuros conflictos. No se comunica, no se cumple lo esperado y empiezan los problemas que es como una bola de nieve que hay que saber parar a tiempo para que no empeore la situación”, explica Verónica Rodríguez.
Cómo evitar las discusiones en verano
Storyblocks

Las vacaciones

Los planes de verano son uno de los puntos que más conflictos generan en las parejas y familias que veranean. “Este punto viene derivado de los problemas de convivencia pero es muy frecuente en las sesiones post vacacionales de pareja las situaciones en las que se imponen planes a las otras personas. Empezando por el destino de las vacaciones y siguiendo por las excursiones o el día a día de las vacaciones. Todo acto en pareja o en familia durante las vacaciones debería ser consensuado y decidido por ambas partes. De lo contrario es cuándo comenzarán a surgir nuevos roces que llevarán a más discusiones”, comenta la terapeuta.

Por eso es importantísimo afrontar este periodo vacacional de convivencia con paciencia y con cierta apertura para conversar más abiertamente y afrontar cualquier posible desencuentro de la forma más positiva posible.

La distribución de las tareas

La distribución de las tareas en vacaciones también es un punto a tener en cuenta cuando se está en convivencia. “El hecho de estar de vacaciones no significa que no se pueda colaborar en las tareas de la casa. Es otro de los puntos clave generadores de discusiones en esta época. Ya sea una familia con o sin hijos, la repartición de las tareas es un aspecto de vital importancia en la buena convivencia de las vacaciones. Más aún cuando es con hijos ya que estos últimos por su edad suelen conllevar más puntos de conflictos. La pareja debe mantener una línea de coherencia tanto en la comunicación personal como con la de sus hijos para poder dar solución a los problemas juntos. Fijarse metas en común y resolverlas paso a paso”, explica Verónica Rodríguez.

Cuando la pareja tiene hijos, es altamente recomendable tener la posibilidad de tomarse unos días a solas con su cónyuge. Esto es aconsejable no sólo en verano sino a lo largo de todo el año, y es que es un hecho que los hijos suponen un reto de desgaste para la relación de una pareja. Es bueno tener un tiempo para trabajar en la propia relación sin los hijos.
Cómo evitar el divorcio tras las vacaciones de verano
Storyblocks

6 puntos a cuidar para evitar conflictos en vacaciones

A continuación señalamos 6 puntos muy importantes a cuidar para evitar que las vacaciones se conviertan en una fuente de conflictos:

1. Elegir el lugar

Es importante que si no hay coincidencia se aprenda a negociar o bien elegir un lugar que medianamente los dos miembros de la pareja puedan disfrutar. Otra alternativa es que se turnen cada año para elegir sitio.

2. Qué hacer

Regla número uno, respetar las necesidades o gustos individuales. Por ejemplo puede darse el querer dedicarle tiempo a alguna actividad deportiva, pesca, navegación, golf… Si bien esto puede “quitarle tiempo” al estar en pareja, es muy saludable permitirse ese espacio con generosidad y reconociendo las diferencias.

3. Las familias

También las familias, esté la pareja en crisis o no, pueden ser un motivo de conflicto. La tuya, la mía si se la incluye o no y si hay convivencia, en tu pueblo o en el mío… En la actualidad se suman variables como las de los hijos provenientes de matrimonios o parejas previas. Las opciones pueden ser variadas. Vacacionar cada uno con sus hijos y compartir algunos días con las nuevas parejas o familias o bien mantener las mismas en forma separada, son alternativas que cada familia manejará según sus circunstancias. Lo que es importante es que las familias de cada uno no ocupen todo el tiempo destinado para las vacaciones y si es posible, destinar unos días a que la pareja esté sola, sin la interferencia de amigos, hijos, padres o hermanos. La premisa es que haya la menor cantidad de condicionamientos: “hacer lo que se quiere o se tiene ganas” es fundamental para que se cumpla con el objetivo de las vacaciones.

4. La sexualidad

La exigencia de disfrutar afecta directamente a la posibilidad de lograrlo y una de las áreas donde impacta directamente es en lo sexual. La vida cotidiana que se desarrolla durante el año interfiere en la vida sexual de una pareja, dado que el ritmo de vida actual suele ser intenso. Las vacaciones pueden ser un momento de reencuentro y acercamiento, pero es importante respetar la espontaneidad y que el deseo surja naturalmente sin presiones. Tener expectativas demasiado altas en el terreno sexual puede ser un foco de conflicto.

5. Los amigos

Suele ser un comodín no explicitado cuando la pareja no está bien, buscar compartir las vacaciones con amigos para evitar la intimidad y que no aparezcan los conflictos o el aburrimiento. Puede funcionar pero una vez más será “meter la tierra bajo la alfombra”. En el caso de las parejas que no estén en crisis y deciden compartirlas con amigos, es muy importante que el grupo no haga que desaparezcan los espacios de pareja, de familia e individuales.

6. Tareas y responsabilidades

Las vacaciones son para todos y se deberá generar una dinámica diferente a la que se tiene durante el año. Repartir responsabilidades y tareas de forma consensuada evitará reproches y enojos. En todos los ítems enunciados hay un común denominador, no a la exigencia y a la idealización, no al egoísmo y un lugar para cada cosa, ayudará a que todo esté en su lugar y que las vacaciones resulten más satisfactorias.
Las claves para reforzar la relación de pareja en verano
Storyblocks

9 pautas para evitar o salir airosa de las discusiones de pareja en verano

Además de los consejos anteriores, toma nota de las pautas para evitar conflictos o salir airosa de ellos, ¡y reforzar el amor!
  1. Dos no discuten si uno no quiere. ¿Para qué discutir por tonterías? ¡Evítalo!
  2. Evitar discutir no es lo mismo que callarse. Expresar lo que sientes o lo que te ha molestado y hablarlo con tu pareja para solucionarlo, es mil veces mejor que callarse las cosas. Si te callas... un día explotarás y será peor. Habla del problema pero con delicadeza.
  3. No es lo que dices, sino cómo lo dices. El lenguaje no verbal supone un 85% de la comunicación, de la información que obtenemos del otro. En momentos de enfado, mantén la calma y un tono de voz suave para aplacar su mal humor. Recuerda que las respuestas suaves calman la ira, mientras que las agresivas desatan el furor.
  4. Inspira, respira… cálmate. Lo mejor es hablar las cosas con tranquilidad y cuando te hayas calmado. Cuenta hasta 10 antes de hablar. Durante una pelea es vital no dejarse llevar por la impulsividad. Piensa antes de hablar para no arrepentirte después del daño que puedas hacer con tus palabras.
  5. Deja a un lado el orgullo y la cabezonería. Con esas actitudes no vas a ningún lado. Comportándote así, alejas más a la otra persona. Si quieres arreglar las cosas, reconoce tus errores y que te has equivocado. ¡No se puede tener siempre la razón!
  6. Nunca faltes al respeto. Es tu pareja, se supone que la quieres, ¿no? Pues respetar al otro es vital. Deja a un lado los insultos o los adjetivos calificativos negativos. Cuando el respeto se pierde, muere la llama.
  7. Empatiza. Ponte en el lugar del otro y trata de ver el conflicto desde su punto de vista. Te será más fácil a la hora de arreglar las cosas.
  8. Negocia y cede. En cualquier relación es importante saber cómo negociar. Antes, durante y después de una pelea saca a relucir la habilidad de los grandes líderes.  Debéis de llegar juntos a un acuerdo.
  9. Disculpas sinceras. Evitad iros a la cama enfadados. Cuanto antes arregléis el motivo del conflicto y hagáis las paces, mejor.
Cómo evitar los conflictos y discusiones de pareja en verano
Storyblocks

3 “tips” para las reconciliaciones

Tras una discusión, luego toca reconciliación. La rutina es el único estado capaz de acabar para siempre con el amor. Así que, ¿por qué no hacer las paces de manera diferente? ¡Sorpréndele!
  • Si le encanta el dulce o el chocolate, llévale a la cama unas cupcakes de chocolate a modo de desayuno. Pero compradas no es lo mismo, ¡hazlas tú misma! Le encantará el detalle. En MujerdeElite te enseñamos a preparar cupcakes paso a paso. También te damos las mejores ideas para sorprender a tu pareja con un desayuno romántico.
  • Compartir tiempo y divertirse juntos es fundamental para la buena marcha de la relación, además de un excelente pegamento que une a la pareja. ¿Por qué no le sorprendes con una escapada romántica a un lugar que no se espere? ¡Haz las maletas!
  • Dicen que lo bueno de una discusión viene después con el momento reconciliación. Así que haz que no te quite los ojos de encima y que se enamore aún más de ti sorprendiéndole con un conjunto sensual en negro o en rojo pasión.

Te puede interesar