Si este año las comidas navideñas te traen de cabeza pensando en el gasto que supondrán, no te preocupes, porque tienes opciones económicas y con mucho sabor a Navidad que gustarán a todos. ¡Ficha nuestras ideas y no gastes más de lo necesario!
Picoteo: cada uno trae su especialidad
Si no quieres gastarte demasiado y tienes a todos tus amigos en casa durante la cena de Navidad, una opción es que cada uno traiga lo que quiera. Algunos platos especiales preparados por ellos, turrón y dulces, el pavo, y ensaladas gigantes como primero.
Cada uno se ocupa de un alimento diferente: uno de las bebidas, otro de la salsa, otro de la carne... y problema solucionado. Luego está el picoteo que puedes comprar tu misma, que siempre está mejor de precio.
Ofertas en los supermercados
Hasta el 24 de diciembre, la gran mayoría de supermercados ofrecen toda clase de descuentos en alimentos especiales de Navidad. Descuentos del 50%, 2x1, precios especiales para estas fechas. Aprovecha, pues, tales descuentos, compara y compra en las superficies más económicas. El producto es fresco y de excelente calidad.
Para los dulces, en vez de comprar varias cajas de turrones o polvorones, sale más barato comprar al peso. De esta manera, tienes más variedad, puedes escoger aquello que más te gusta y ahorras un montón.
Pastelitos navideños hechos por ti
Si te gusta cocinar, no hace que falta que compres los dulces de esta Navidad. Ponte con la harina, el huevo, el
chocolate, el limón y prepárate a hacer exquisitos mazapanes y mini pasteles de
chocolate.
También puedes hacer galletitas navideñas con todo tipo de decoraciones. Se organizan toda clase de talleres, algunos gratuitos, para aprender a cocinar estas galletas. Seguro que estarán deliciosos y van a gustar a todo el mundo.
Sopas, consomés...
Algunas de las
recetas más baratas son las más sabrosas y óptimas para estos días. Por ejemplo; las sopas de arroz con pescado; los consomés de verduras y hortalizas; la sopa de “galets”, un plato muy tradicional para la comida de Navidad en Cataluña; las cremas de champiñones, de espárragos, de setas... que puedes mezclar con un poco de jamón serrano y especias para aliñar, y dar un sabor diferente a los platos.
Pollo, lomo y algo de pescado
En los segundos, abandona los mariscos y los pescados más caros, pues el precio suele elevarse durante estas fechas. Una solución es comprar un gran lomo congelado, que después siempre puedes guardar para otros días. El lomo quedará fantástico con una salsa al cava o con vino blanco.
El pollo también puede convertirse en un plato especial. Lo puedes cortar a dados, en forma de brochetas con frutas, con rollitos donde poner queso fresco y bacon en su interior, y hasta con algo de arroz basmati, dando un toque oriental a estas fechas.
El pescado suele ser el rey de las mesas en Navidad. Algunos tipo de pescado suben de precio, por ello siempre se recomienda comprarlo mucho antes y congelarlo; el sabor va a ser el mismo.