Si eres lo que se dice la anfitriona perfecta o, por el contrario, eres nula en eso de organizar comidas o cenas en tu casa, es esencial que sepas dónde debes sentar a cada invitado para que la reunión sea todo un éxito.
Un cumpleaños, una reunión familiar o una
cena de Navidad pueden ser la
ocasión ideal para usar esa mesa grande del salón que hasta ahora sólo servía de decoración y
reunir en tu casa a amigos, familiares o compañeros de trabajo.
Una vez hayas elegido el día y el
menú, es fundamental que sepas que
los invitados son lo más importante, y por ello, debes dedicarle un tiempo para pensar en
cómo y dónde se sentará cada uno de ellos. Para conseguir una buena distribución es esencial que aprendas unas
normas básicas de protocolo que te ayudarán a convertirte en un buena anfitriona.
El primer paso, antes de meterte de lleno en las reglas del protocolo en la mesa, debes coger papel y boli y hacer una
lista con los nombres de las personas que asistirán a tu fiesta. Lo mejor es
hacer grupitos de gente que compartan aficiones y gustos para que la
cena o comida sea lo más
agradable y amena posible. Y teniendo en cuenta esta premisa, tendrás que evitar sentar juntos a personas muy diferentes o que se lleven mal.