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Dieta glicémica, ¡quemar grasa comiendo!

Dieta glicémica, ¡quemar grasa comiendo!
5m 40s

Saber combinar los alimentos es la receta ideal para perder aquellos kilos que nos sobran sin necesidad de pasar hambre, incluso estando completamente saciados. La dieta glicémica te ayudará a conocer con qué alimentos estimulas la quema de grasas.

Parece que las dietas están reñidas con mantener el estómago lleno. Sin embargo, te sorprenderá gratamente la cantidad de comida que puedes ingerir si tienes en cuenta que algunos alimentos ayudan a consumir la grasa que aportan. En resumen: puedes adelgazar mientras comes.

El Dr. David Jainkins, profesor de Ciencias Nutricionales en la Universidad de Toronto, fue quien desarrolló la teoría del índice glicémico de los alimentos. Investigadores posteriores la fueron definiendo y ajustando mejor hasta llegar a ser hoy lo que es.

Los alimentos que permiten adelgazar al comerlos son los que al digerirlos o transformarlos en sustancias corporales, el organismo necesita una energía que saca de quemar los depósitos de grasas, como las proteínas y las fibras vegetales, y lo bueno, además, es que con su ingesta se reciben sustancias vitales.

La periodista especializada en Ciencias de la Alimentación Marion Grillparzer explica en su libro "Dieta glicémica" que el índice glicémico es el que nos indica en qué medida un alimento estimula al páncreas para que libere insulina. La insulina es la hormona que transporta la grasa hasta las células y las almacena en ellas.    

Los carbohidratos estimulan la producción de insulina en el organismo, que, según la periodista, a su vez provoca hambre, y cuanto más engordamos, más insulina libera el cuerpo.

ÍNDICE GLICÉMICO

El índice glicémico nos indica en qué medida un alimento estimula el páncreas para que libere insulina. Esta hormona transporta la grasa hasta las células y las almacena en ellas. Cuando la insulina fluye por la sangre, las enzimas destructoras de grasa no pueden realizar su trabajo. Y se da la circunstancia de que el aumento de la insulina en sangre produce más ganas de comer.

Para mantener a raya el sobrepeso evita los alimentos ricos en azúcar y almidón y tus células grasas mermarán cada vez más en tu organismo. Y toma alimentos que estimulen poco a la insulina.

El profesor Fritz Hoppichler, director del Departamento de Medicina Interna del Hospital de Barmherzige Brüder de Salzburgo señala que la glucosa es vital para el organismo, al que hay que evitar los azúcares rápidos que son los que proporcionan la harina, patatas, cerveza, bebidas azucaradas y dulces, que pasan rápidamente a la sangre.

Por el contrario, el azúcar que proporcionan la fruta, las verduras y los productos integrales es lento y con un índice glicémico bajo, estimulan poca insulina y no engordan.

ATENCIÓN CON LAS GRASAS

Atenta a las grasas, no todas engordan. Los aceites de oliva, linaza, los frutos secos y el pescado incrementan el consumo de energía, y las calorías son eliminadas en forma de calor corporal. Impiden la producción de nuevas grasas y normalizan la producción de leptina, la hormona de la saciedad, además de reducir la insulina que engorda.

El pescado rico en omega 3 sacia gracias a la leptina. No olvides que los esquimales comen un 40% de grasas; sin embargo, el aumento de peso no es su problema. Las personas con sobrepeso tienen un índice alto de leptina y las delgadas bajo.

Abandona los frutos secos salados o tostados. Las avellanas son especialmente sanas y las semillas de sésamo, las pipas de girasol, las de linaza o calabaza son excelentes quemadores de la grasa sobrante en las células.

Si te gusta el queso, durante esta dieta elige el camembert, el edamer, el romadur o el blanco sin sal. No olvides el feta, el de cabra y la mozarella. También puedes comer productos lácteos con un contenido total de grasas, pero no compres productos con un alto contenido en nata. Evita los embutidos de cerdo o cordero, pero disfruta de los de ave.

La dieta glicémica no demoniza a los hidratos de carbono, ya que el cerebro no puede prescindir de ellos. De hecho, los hidratos de carbono naturales como el pan integral, la verdura y la fruta sacian el hambre y sus sustancias vitales estimulan la quema de grasas.

Dependiendo de la cantidad de hidratos de carbono que consumas y con qué los combines, las grasas se acumularán en las caderas o pasarán a las centrales energéticas de los músculos.
Recuerda que en tu organismo tampoco pueden faltar las proteínas para fortalecer los músculos. Sacian y son auténticos quemagrasas.

Combina los alimentos inteligentemente para evitar grasas que engordan y colesterol. El arroz con judías es todo un acierto así como con guisantes, garbanzos o lentejas. Cereales con huevo, leche o productos lácteos también aumentan las proteínas y las patatas con huevo, leche o lácteos también constituyen una magnífica mezcla.

LO QUE NO ENGORDA

El manual de Marion Grillparzer recomienda algunas combinaciones que no engordan; asado de cordero con arroz integral; pechuga de pavo con patatas, pasta con salsa de tomate; pasta con verduras; arroz natural con gambas, pan con tomate, mozzarella con tomate, melón con jamón, yogur con frutas o muesli con frutas.

Los días quemagrasas renuncia a las zanahorias hervidas y a la remolacha, Sustituye el maíz por judías. No tomes entre comidas piña, kiwi, mango o papaya. Pero no dudes en comerte una manzana, pera, o cereza.

Grillparzer, además aconseja poner en práctica este sistema de alimentación, combinándolo con un poco de ejercicio, si realizas 30 minutos dirarios, necesitas al menos un 30% menos de insulina, lo que te hará adelgazar más rápidamente y siempre recomienda que ante todo sea tu médico quien vigile tu dieta.

Y ten en cuenta que, según la experta, la combinación de proteínas y carbohidratos provoca alegría, mezcla frutas y productos lácteos, el índice glicémico disminuye y tu buen humor aumentará.

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