Un poco de romanticismo
Una de las líneas básicas en decoración se basa en crear lugares cada vez
más románticos. No solamente en el
dormitorio, con colores rosas y beiges sino también en el salón. Para ello, podemos comprar
cojines de telas de flores, estampados primaverales, pintar las paredes de ocres y decorar con toda clase de flores interiores de temporada. Verás qué aroma y colorido ofrecen al lugar más importante de la
casa.
La atmósfera romántica también se consigue con la instalación de la
chimenea, cada vez más básicas y modernas para estar calentitos durante el invierno. Están adaptadas a los
muebles actuales y son de reducido tamaño.
Viva lo rural
Ya hemos comentado que se impone un tipo de
hogar algo
más cálido y menos frío e impersonal. Aunque estemos en medio de una ciudad, siempre podemos trasladar la
naturaleza a nuestra casa.
En las cocinas y salones destacan los muebles de
madera de color claro, como añeja, con vidrieras desde las que se exponen platos, vasos y otros enseres. También se emplean otros materiales como el
lino, totalmente reutilizables que respetan el medio ambiente. Para decorar espacios, podemos ir al bosque y coger
ramas de eucaliptos y otras rupestres para dar un aire rural y de campo a cada estancia.
Lo vintage no pasa de moda
El mobiliario vintage o de segunda mano sigue estando en boga. Una cómoda para la habitación, una mesa de los años 60 para comer en el salón o un sofá rojo de piel para ver la televisión.
Transforma tu casa en una verdadera joya de los
50, 60 y 70 con piezas exclusivas que tú misma puedes restaurar. Algunas de estas piezas son algo caras, pero otras las podemos encontrar en mercadillos y tiendas de segunda mano que siempre podemos remodelar a nuestro gusto. Es fácil, a veces
basta con barnizar y volver a pintar con los colores que queramos. Cuidado con las sillas de madera estropeadas, es necesario limpiarlas bien y dejarlas algunos días en la terraza para que queden espléndidas.
Blanco y negro
Son
los colores que nunca pasan de moda para decorar la casa. La combinación de ambos aporta una elegancia especial en todos los rincones. Los blancos son necesarios para aquellas habitaciones interiores que no tienen luz natural, de esta manera ganamos en espacio y luminosidad. Otro
truco para estos lugares es incorporar muebles en blanco combinados con espejos.
Para los comedores con luz natural, el negro es perfecto siempre que se combine con otro color, con el fin de que no quede demasiado oscuro.